Un año de música en pandemia
Se termina un año muy difícil y complejo. Uno de los peores años para la mayoría del mundo, principalmente por la pandemia que generó o incrementó problemas ya existentes. Entre tantas otras actividades la música se vio afectada, ya sea por artistas fallecidos, la cancelación de conciertos y la imposibilidad en momentos de confinamiento extremo, de poder ensayar. Un recorrido por el año desde el testimonio de artistas, y lo que hicieron para mantener vivo el arte y su posibilidad de seguir trabajando. Por Ramiro Giganti (ANRed).
Se estima que el pasado 16 de diciembre se cumplieron 250 años del nacimiento de Ludwig van Beethoven, quien llegó al mundo en diciembre de 1770. En su Alemania natal, no solo no hubo festejos, sino que el país atravesó una de las jornadas más duras con más de 900 muertes por coronavirus. De esta manera finaliza un año prácticamente sin festivales ni conciertos presenciales, con teatros, boliches y estadios cerrados al público y miles de artistas imposibilitados de realizar sus tareas. Desde las salas de conciertos y teatros de ópera, hasta los bares con música en vivo, los salones, estadios, teatros, y hasta discotecas, dejaron de funcionar. Pero no es solo un cambio en quienes tienen esa fuente laboral: la música, considerada «no esencial» en esta coyuntura moviliza a prácticamente toda la sociedad, desde las pibas y pibes que bailan cumbia en alguna fiesta, la murga de la esquina que aturde al barrio con los bombos, pero cuya vecindad después va al corso a disfrutar del carnaval, las miles de personas que asisten a festivales, o que, al menos una vez al año, peregrinaban por Argentina para ver al Indio, o quienes esperaban la llegada de alguna banda internacional, o simplemente iban a ver al grupo under del barrio, o a la peña, o a las milongas a bailar Tango… todas las personas se vieron afectadas. No hubo baile, ni pogo, ni aplausos, ni zapadas.
Cuatro músicos destacados del Jazz murieron en marzo por Coronavirus, entre ellos el legendario pianista Elis Marsalis, el trompetista Wallace Roney, y el saxofonista camerunés Manu Dibango. El 10 de marzo falleció en Madrid el saxofonista argentino Marcelo Peralta, a los 59 años. En una emotiva comunicación con ANRed, el guitarrista Sacri Delfino, argentino que reside en Madrid, recordó a su amigo: “Yo me inventaba cosas para tocar con Marcelo, inventaba conciertos y demás para tener el lujo de tocar con él pero también para vernos y pasarla bien. Hemos hecho todo tipo de actuaciones, incluso actuaciones privadas, de allí surgió la idea de formar “Elegant People” con el contrabajista Héctor Rojo u ocasionalmente el contrabajista norteamericano Héctor Oliveira”, fueron algunas de sus palabras.

El saxofonista Marcelo Peralta falleció por COVID-19 el pasado 10 de marzo. En esta foto junto a Sacri Delfino en San Lorenzo del Escorial, España, en un club de Jazz llamado «Club 28200»
En el país, como en casi todo el mundo, las medidas de aislamiento para evitar la propagación del virus afectaron duramente a las y los músicos. Durante la «fase 1» ni siquiera podían desarrollarse los ensayos. «Este año, a partir de marzo, teníamos un montón de conciertos en el interior, y también en Buenos Aires: muchos, muchos conciertos… y bueno, se canceló todo, y cada uno en su casa. Nos afectó hasta en la parte anímica de no poder estar juntándonos a ensayar y a armar cosas nuevas que tenías que armar y demás», comentó Roberto Seitz, bajista de la banda de David Lebón en otra entrevista con ANRed días después de haber obtenido el premio Carlos Gardel de oro.

David Lebón y su banda retomando los ensayos con protocolo durante la pandemia. Foto: Patricia Oviedo
«A nivel laboral fue durísimo para los artistas. Se paró toda la parte musical de conciertos. Más allá de que algunos pueden seguir laburando con el tema de las clases, de manera virtual, toda la otra parte del trabajo musical desapareció directamente. Y con la banda, como nos acostumbramos a tocar bastante, ensayar bastante, y juntarnos mucho a comidas para charlar sobre la música y demás en la casa de David o de alguno, afectó también en la parte personal de amistad de la banda. Dejar de vernos por un montón de tiempo y estar cada uno en su casa, y solo estar en contacto a través de mensajes» concluyó.

Marina Luppi
«La pandemia me llevó a cancelar varios proyectos, un par de viajes, grabación y conciertos, también la presentación en vivo del disco. Pero al tener el disco ya masterizado en febrero, nos dedicamos a completar la gráfica y hacer la edición digital» comentó, por su parte, Marina Luppi, en otra entrevista con este medio, al ser consultada sobre como le afectó la pandemia. La cantante, que este año publicó un álbum homenajeando a Violeta Parra, se tomó la pandemia para concluir ese trabajo y luego para rescatar videos de conciertos de hace años.
«Este año iba a tener un ciclo de cruces de otros estilos con la música del litoral en CABA, tenía una fecha programada del ciclo “El Litoral se hace canto” acá en La Plata, y tuvimos que dar de baja todo, me costó aceptar eso, extraño muchísimo el ida y vuelta con la gente, el contacto, el abrazo, el mimo que significa un aplauso, todos en mayor o menor medida nos vimos afectados», comentó, por su parte, Vanina Rivarola, que este año publicó «India», un trabajo inspirado en la música del Paraguay.
Las alternativas
Ante la adversidad se buscaron alternativas para mantener, al menos en parte, la actividad. Entre movidas solidarias y nuevas formas de vender su fuerza de trabajo, se realizaron conciertos virtuales, algunos gratuitos otros rentados, buscando mantener el empleo de artistas que necesitan de las presentaciones en vivo. Hubo artistas que brillaron con sus concosiertos streaming, como el caso de Pedro Aznar, quien desde el principio de la pandemia se destacó preparando notables actuaciones virtuales con ejes temáticos preparados, muchos de ellos gratuitos. El Ex Serú Giran, se destacó, entre otros, con un memorable concierto el pasado 1 de mayo.
La Asociación de Profesores de la Orquesta Estable Teatro Colón, con la batuta de su director Gustavo «Popi» Spatocco también realizó distintas presentaciones virtuales con mensajes de apoyo, tanto a trabajadores esenciales como a la población para cumplir con las medidas de aislamiento de la mejor manera posible. Primero junto al cantante Nahuel Pennisi, luego junto a Ricardo Mollo (Divididos) y Lula Bertoldi (Eruca Sativa).
En respeto por la necesidad de mantener las medidas de prevención a pesar de verse afectados, y en reconocimiento y apoyo a otros sectores de la clase trabajadora que por la tarea esencial que realizan (trabajadores de la salud, recolectores, repartidores, entre tantos otros) realizaron videos desde sus casas, que supone un importante esfuerzo de producción y edición. Además de los anteriormente mencionados, se destacó una producción de la obertura de la ópera Nabucco, en cuya final recuerdan que la vida sin música sería un error”.
La solidaridad y la lucha
Ante la crisis, diversos espacios de artistas se unieron para buscar medidas y acciones concretas al respecto. Desde manifestaciones virtuales y demandas al estado para realizar conciertos virtuales con financiamiento, hasta un incremento del IFE o subsidio a artistas. Una de esas actividades se desarrolló el domingo 19 de abril, cuando Musicxs Organizadxs realizó un festival virtual como denuncia por la situación que estaban atravesando.

Las Manos de Filipi es una de las bandas referentes de este espacio, y fue parte, tanto de aquella actividad en abril como de otras con fines solidarios y militantes. En septiembre realizaron una presentación de su ultimo espectáculo «Barricada y Asamblea« junto con el espacio autogestionado “Cultura del Sur” . “Desde que empezó la cuarentena estamos con Musicxs Organizadxs, que es una organización de músicos y músicas. Decidimos organizarnos por medio de asambleas, de esas asambleas salió un petitorio donde exigimos que cada músico reciba 30.000 pesos mensuales, por la imposibilidad de trabajar, que también esa plata esté apoyada con un impuesto a las OTT. También solicitamos que no haya despidos, trabajo online para bandas, que el estado ponga esos espacios, que les pague a las bandas o a los artistas… una serie de reivindicaciones que primero las largamos solo los músicos y músicas y al poco tiempo se sumaron a las asambleas trabajadores audiovisuales, fotógrafos, actrices, actores, y hoy somos parte de la Asamblea Nacional de Trabajadores de la Cultura. El planteo es más o menos el mismo, cada sector tendrá su planteo diferencia pero vamos todos por un resarcimiento económico para todos los artistas y trabajadores de la cultura”, comentó Hernán “Cabra” De Vega, cantante de la banda, a ANRed en una entrevista septiembre.
De cara al futuro
Mientras muchos países atraviesan una durísima segunda ola, las vacunas se empiezan a aprobar de manera acelerada para buscar terminar lo antes posible con esta pandemia. Todo parece indicar que la modalidad de conciertos virtuales vino para quedarse, y durante los próximos meses será una de las pocas alternativas que tendrán las y los músicos para mostrar su arte, al menos por un tiempo. Ya hay empresas que promocionan desde hace algunos meses estos conciertos virtuales, como suele pasar con los grandes festivales, donde no siempre el publico recibe el trato pertinente.
El lucro empresario puede entrar nuevamente en contradicción con el trabajo de las y los artistas, sobre todo en relación a los monopolios de las transmisiones y ventas de «entradas» virtuales. Habrá que ver si a medida que se vayan recuperando los conciertos presenciales, quienes gestionan las actividades comienzan a cuidar mas a su publico de las condiciones de hacinamiento y exposición. Antecedentes como la masacre de Cromañón, los asesinatos de Ismael Sosa, Walter Bulacio o Rubén Carballo en las inmediaciones de recitales, las malas organizaciones de festivales masivos perjudicando a parte del publico por mala logística, son antecedentes a los que se suma el desafío mas firme de evitar condiciones de hacinamiento por la amenaza de la pandemia.
Algunos músicos ya no están entre nosotros, no solo por el COVID-19 sino por otras causas, el 2020 fue otro año de pérdidas: desde Little Richard, Bill Withers, Eddie Van Halen, o Gabo Ferro. Quedará de cada artista su legado y el recuerdo de las y los presentes, ya sea desde nuevas interpretaciones o desde el recuerdo vivo de su obra.