Erdogan busca encarcelar a Garo Paylan y su partido opositor
Desde el 27 de septiembre pasado, las miradas del mundo están puestas en la guerra desatada por Azerbaiyan en la región transcaucásica, en un intento por tomar posesión de las tierras de la República de Artsaj, una república de facto conformada por una población nativa de etnia armenia. Por Yeraz Apkarian para ANRed.
Aprovechando que la atención del mundo y de los medios está puesta en la guerra de Artsaj y en la pandemia, en Turquía (cuyo presidente Erdogan se caracteriza por sus políticas represivas contra las minorías étnicas), se ordenó quitar los fueros y detener a numerosos políticos del HDP (Partido Democrático de los Pueblos).
Éste es el tercero con mayor representación parlamentaria del país, siendo un partido posicionado en favor de las minorías como la kurda, y cuenta con la particularidad de que uno de sus diputados, Garo Paylan, es de origen armenio. El único de esta etnia en llegar al parlamento.
Dentro de las reivindicaciones del HDP cuenta el construir un país inclusivo, que permita el uso de lenguas como el kurdo, que se encuentra prohibida, la igualdad de género, y la defensa de las minorías religiosas en general.
¿Por qué detuvieron a los miembros del HDP?
La Fiscalía General de Ankará acusa al HDP de haber participado en el 2014 en protestas contra el asedio efectuado por el Estado Islámico en una ciudad kurda en Siria. Bajo este motivo ordenó la detención de al menos 80 políticos, que ya habían sido procesados ese mismo año. Como resultado, las investigaciones habían sido desechadas.
Las autoridades turcas afirman también que el HDP se encontraría vinculado al PKK (Partido de los Trabajadores de Kurdistán), considerados terroristas por dicho estado. Esto es negado categóricamente por el partido de la oposición.

La fiscalía de Ankara emitió un comunicado anunciando que comenzó los procedimientos necesarios para remover la inmunidad diplomática de los diputados del HDP. Los acusados son Saruhan Oluç, Meral Danış Beştaş, Garo Paylan, Huda Kaya, Sezai Temelli y Serpil Kemalbay. Entre los detenidos, además, se encontraba Gülfer Akkaya, escritora, investigadora y militante feminista de origen kurdo, quien con anterioridad ha recibido amenazas de muerte.
Artı Gerçek, un portal de noticias turco que se caracteriza por intentar contrarrestar la censura de la libertad de expresión en Turquía, informó que no se permitió a los arrestados contar con la presencia de sus abogados durante la audiencia, ni tampoco cuando se les leyó el veredicto.
El co presidente del HDP, Mithat Sabcar, afirmó en una rueda de prensa que este accionar es parte del genocidio y la limpieza étnica en el área política que ha estado llevando a cabo Turquía en los últimos años. Afirmó también que se trata de una represalia por haber ganado elecciones en regiones que durante más de veinte años estuvieron bajo el APK (Partido de la Justicia y el Desarrollo al que pertenece Erdogan).
Mientras tanto, el grupo de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo emitieron un comunicado condenando este accionar, afirmando que así Turquía se aleja cada vez más de la posibilidad de pertenecer a la Unión Europea.
Los diputados detenidos han sido reemplazados por miembros del partido oficialista, debilitando así la presencia de los opositores.
Ésta estrategia se ha estado utilizando desde las elecciones locales de 2019, destituyendo docenas de alcaldes del HDP bajo acusaciones de vínculos terroristas, y luego asignando administradores del APK.
La respuesta de Garo Paylan
Dentro de este marco político, la comunidad armenia del mundo que vio reaparecer el fantasma del genocidio no reconocido por Turquía, se encuentra preocupada por Garo Paylan. Este político, de origen armenio, es reconocido internacionalmente por alzar la voz buscando favorecer la justicia social, a las minorías étnicas, y especialmente por mencionar el exterminio que comenzó en 1915. En los últimos años también ha denunciado que las políticas de Erdogan siguen los pasos de aquéllas tomadas en 1915, comenzando por la negación de las reivindicaciones de las minorías.
Actualmente la fiscalía de Ankara está armando un caso contra otros siete legisladores del HDP, entre los que se encuentra el diputado Garo Paylan, quien perdería su inmunidad diplomática convirtiéndose así en un preso político más.
ASAM (el Centro de Estudios Estratégicos Euroasiáticos) ha apuntado directamente contra el diputado de origen armenio, afirmando que es un traidor por condenar los ataques contra Armenia en vez de exigir que los armenios desocupen el territorio de Artsaj, tal como lo hacen Erdogan y Aliyev, el presidente de Azerbaiyan.
Paylan lejos de amedrentarse, presentó una denuncia penal contra las declaraciones de ASAM por apuntar directamente contra él y su partido. También anunció, haciendo referencia al asesinato del editor en jefe Hrant Dink en 2007, que no renunciará a su responsabilidad de detener las guerras y abogar por la paz en la región.
A su vez, Paylan denunció al gobierno turco de apoyar y alentar el conflicto contra Armenia, citando el artículo 20 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de las Naciones Unidas, que establece que toda propaganda de guerra está prohibida por ley.
El Parlamento Europeo considera que las autoridades de Turquía intentan establecer un estado de emergencia retroactivo para reprimir la oposición y cualquier voz disidente, en consonancia con la denuncia de Paylan, quien denunció que la orden es eliminar el HDP, partido que da una esperanza de libertad a las minorías étnicas.
Al mismo tiempo, el diputado del DEVA (Partido Democracia y Progreso), Mustafa Yeneroğlu, afirmó que las detenciones no están relacionadas con la ley. Selma Gürkan, presidenta del EMEP (Partido Laborista), dice que esta operación no es sólo contra el HDP, sino contra el derecho a participar en política sin estar alineados con la ideología nacionalista del partido del actual presidente turco.