Estados Unidos: Trump envía tropas federales a reprimir movilizaciones y genera conflictos con gobiernos regionales

Un agente federal reprime con gas a un manifestante el pasado lunes en Portland. Foto: Nathan Howard / Getty Images)
La semana pasada el Departamento de Seguridad Interior desplegó a numerosos agentes fronterizos y federales, algunos con uniforme camuflado, en Portland, Oregon, para reprimir a manifestantes que protestaban desde hace 50 días contra el racismo y la represión policial del país a partir del asesinato de George Floyd. El accionar fue cuestionado, no solo por organismos de Derechos Humanos, sino también por la gobernadora de Oregon, Kate Brown, del Partido Demócrata. Legisladores, periodistas y hasta militares retirados compararon la actuación de las tropas federales su actuación con la de la «policía secreta» en las sociedades más represivas. Ante estos hechos recientes un grupo de madres se sumó a las protestas repudiando el accionar represivo. El presidente amenaza también con enviar tropas a Nueva York o Chicago contra las manifestaciones. Algo similar ocurre en Seattle, donde luego del violento desalojo de la zona libre el pasado 1 de julio las movilizaciones continúan. Por ANRed
Un veterano militar de 53 años, llamado Chistopher David, se decidió a dar ese paso ante la aparición de violentas imágenes protagonizadas por agentes federales –muchos de ellos camuflados, en vehículos sin identificación– enviados por el presidente Donald Trump para restaurar la ley y el orden. Al ver manifestantes gaseados, heridos por los golpes de porra y detenidos por estar en la calle, el veterano militar quería plantearle a esos agentes por qué estaban violando su juramento a la Constitución y atacaban a sus propios compatriotas. No solo no logró mantener una conversación con ellos sino todo lo contrario. David se marchó con una dosis de gas pimienta y apaleado, con un par de huesos rotos.
El alcalde de la ciudad, Ted Wheeler, indicó que las manifestaciones se iban disipando hasta que irrumpieron las fuerzas federales. El número de asistentes se ha multiplicado desde entonces. “Su presencia está llevando a más violencia y vandalismo”, remarcó el alcalde. Mientras tanto, los alcaldes de otras cinco ciudades también piden que las unidades de despliegue rápido del presidente se retiren de inmediato y que el Congreso investigue las tácticas de las autoridades federales contra las protestas antirracistas. En respuesta, Trump dijo el lunes que podría hacer lo mismo en otras ciudades con gobiernos demócratas, donde asegura que sus alcaldes son incapaces de controlar la criminalidad. «Estamos observando a Chicago, estamos observando a Nueva York», dijo Trump a periodistas el lunes, antes de citar también Baltimore, Filadelfia y Detroit.
The Radical Left Democrats, who totally control Biden, will destroy our Country as we know it. Unimaginably bad things would happen to America. Look at Portland, where the pols are just fine with 50 days of anarchy. We sent in help. Look at New York, Chicago, Philadelphia. NO!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) July 19, 2020
En los últimos días un nuevo sector se unió a las manifestaciones de Portland tras el accionar de las tropas federales. Se trata del «muro de madres» un grupo de mujeres que empezaros a movilizarse repudiando el accionar de las fuerzas federales. Llevando girasoles, letreros con el símbolo de la paz y carteles como «Necesitas un descanso», cientos de madres ahora se unen en la primera línea de las protestas nocturnas en la corte federal de la ciudad, desafiando el gas lacrimógeno. Son en su mayoría mujeres adultas, de clase media o media alta, que empezaron en los últimos días a armar cordones humanos para proteger a los manifestantes de las fuerzas represivas. Algunas de ellas no se habían manifestado hasta la aparición de las fuerzas federales.
Tras una primer movilización de 40 madres, con el pasar de los días el cordón se fue incrementando. Ya se expandió a otras ciudades. Ya se registran grupos de Facebook del «Muro de las Madres» en al menos seis ciudades, incluidas Nueva York y Chicago, ciudades amenazadas por Trump con el envío de tropas..

Madres forman un cordón humano en la entrada de la corte federal en Portland el pasado 19 de julio. Foto: Alex Milan Tracy / AP
“Vemos que la violación de nuestros derechos se está intensificando”, dice el activista de Chicago Jitu Brown, director nacional de la alianza Journey for Justice, en entrevista con «Democracy Now».
Por su parte, el alcalde de Nueva York, Bill De Blasio, advirtió que bloqueará en la justicia la llegada de tropas federales planeada por el presidente de Estados Unidos para combatir la criminalidad. «Si trata de hacerlo, solo crearía más problemas, sería contraproducente, no nos tornaría más seguros, e inmediatamente adoptaríamos acciones judiciales para detenerlo», aseguró De Blasio en una conferencia de prensa. «Desde mi punto de vista este sería otro ejemplo de acciones ilegales e inconstitucionales del presidente», agregó.
En Seattle, Trump también prometió enviar agentes federales para reprimir las actuales manifestaciones desde antes cuando, en junio, un grupo de manifestantes se hicieron con el control de una zona del barrio de Capitol Hill, la que fue denominada como “zona autónoma”. El pasado 1 de julio, una brutal represión policial desalojó la zona autónoma, con episodios que todavía deben ser investigados. Luego de dicho episodio las movilizaciones continuaron, y con ellas las amenazas de Trump de proceder con el polémico accionar.