Encuesta a inquilinos en cuarentena: ¿podrán pagar el alquiler en los próximos meses?

Hay unos 9 millones de inquilinos en el país cumpliendo la cuarentena pero gran parte de ellos está teniendo inconvenientes para pagar a fin de mes el alquiler. En un contexto de caída de ingresos, desocupación y parate económico: ¿Que sucederá en octubre cuando deban pagar la deuda acumulada durante la cuarentena sumado a la cuota actualizada? Y además, más de medio millón de inquilinos quedaron por fuera de los congelamientos de pago de alquileres y prohibición de desalojos decretados por el Gobierno. Son los que viven en pensiones, piecitas, hoteles precarios, casas ocupadas, villas: ¿Cuál es su situación durante la pandemia? Desde la Consejerías de Vivienda lanzan una encuesta para inquilinos con y sin contrato, y piden que el Gobierno declare la «emergencia habitacional». Por ANRed | imágen: Germán Romeo Pena.
La encuesta surge desde la incertidumbre de los propios inquilinos: ¿podremos pagar el alquiler cuando pasen el plazo (6 meses) del decreto 320/2020 que congeló los aumentos y prohíbe los desalojos? Y también desde la necesidad de visibilizar al sector de inquilinos más precarizados que no poseen contratos y que el estado de excepción de la cuarentena agravó su situación (muchos viven de changas y trabajo informal) mientras padecen desalojos o están acumulando deudas. Además, se critica que sean las y los inquilinos que deban pagar el congelamiento de cuotas de alquiler a partir de octubre. La propuesta concreta es que la diferencia de la cuota congelada y la asumida por contrato sea asumida por el Estado en el caso que el alquiler del inmueble represente el único ingreso para el dueño; o que sea absorbida por inmobiliarias o desarrolladores en caso de tratarse de viviendas que se transforman en negocio para los especuladores inmobiliarios.
Las Consejerías de Vivienda vienen reclamando que el gobierno también se expida por una declaración de «Emergencia Habitacional» y ponga a disposición medidas urgentes para las personas en situación de calle, como el uso de inmuebles ociosos del Estado en donde podrían albergarse las familias, y la realización de un estudio para determinar cuál de las 140 mil viviendas vacías en CABA están abandonadas y pueden expropiarse o disponerse para un plan de alquilar social. Hoy, el Estado, no posee registro alguno de las personas que pasan la noche en las calles. El Censo realizado en julio del año pasado por organizaciones sociales arrojó que sólo en la Ciudad de Buenos Aires dormían, al menos, unas 7251 personas.
Entre los inquilinos formales e informales ha surgido otro agravante a la hora de pensar el problema habitacional durante la cuarentena: la creciente violencia doméstica. El encierro en el hogar y los problemas económicos han acrecentado la violencia machista. Las llamadas por agresiones al 144 han aumentado un 30% y se contabilizan unos 27 femicidios y, al menos 16 travesticidios desde el 20 de marzo. Las Consejerías de la Vivienda explican que es necesario poner a disposición espacios de urgencia para que ante cualquier denuncia por violencia machista, se pueda acceder a un subsidio habitacional y a un techo de manera inmediata.
La Federación Nacional de Inquilinos hizo una encuesta en todo el país con 8 mil casos de muestra y puso en evidencia que casi un 40% de los inquilinos tuvo problemas para pagar la cuota del alquiler en abril. La situación excepcional de aislamiento social y obligatorio decretado (DNU 260/20) ha mermado ingresos, cerrado comercios, habilitó despidos y suspensiones, y redujo salarios. La encuesta, que ya se encuentra disponible AQUÍ, busca sondear la situación tanto habitacional como socioeconómica, y según el grupo impulsor “busca que los inquilinos informales se hagan de sus derechos, históricamente postergados”.

¿Por qué realizan esta encuesta?
CV: «En primer lugar, el recabar información desde las organizaciones populares siempre ha sido una buena alternativa al conteo oficial, que siempre intenta ocultar la terrible falta de accesos a derechos básicos como, en este caso, la vivienda. Por ahora, sólo se trabajó sobre inquilines formales, y nos parece que hay que unir las demandas de todo el sector, atendiendo a la inquilinización creciente en las grandes urbes del mundo. Actualmente, ni el IVC en CABA ni la Secretaría de Vivienda y Habitat a nivel nacional, han hecho nada para regularizar la situación de las y los inquilinas precarizadas, quedando a la merced de condiciones y aumentos arbitrarios y, en algunos casos, hasta aprietes, amenazas y violencia de parte de mafias especuladoras en hoteles y villas.
Por otro lado, previendo el problema de cuotas astronómicas de cara a octubre (con aumentos que superan facilmente el 100% de la cuota pautada), creemos que hay que empezar a organizarnos HOY para llegar con propuestas de la base, trabajando todos los problemas que se presentan y no basarnos en la “legalidad burguesa” que el sistema nos quiere imponer. Al igual sentido que para trabajar la emergencia habitacional debemos juntarnos todos los sectores afectadxs por la falta de acceso a tierra y vivienda dignas. A su vez hay que poner en pie nucleamientos como el de la Coordinadora por la Vivienda Digna, que nos permita una red de alarma y contención ante casos de desalojos que se den en el marco de la emergencia sanitaria.
La imposibilidad de pago (total o parcial) por falta de acceso al trabajo, creemos que prepara el terreno para acoplarnos al movimiento cada vez más masivo de huelga de alquileres, que se viene dando en distintos países del mundo como España, EEUU, Francia, Chile. Así, ante la enorme crisis social que nos atraviesa y que claramente el capitalismo no puede ni quiere resolver, la respuesta debe ser política, con organización, lucha y solidaridad desde abajo, con propuestas reales que salgan de les propies afectades».
Para completar la encuesta, pueden hacer click AQUÍ

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