Se fugó represor que estaba detenido en Bahía Blanca
El torturador de La Escuelita estaba detenido en la dependencia bahiense de la Policía Federal

Julián Corres (izquierda) es cordobés, rubio y de ojos claros. Fue el torturador más perverso del centro clandestino La Escuelita, según testigos. A la derecha Aldo Álvarez, quien era titular del Departamento II de Inteligencia bahiense donde estuvo destinado Corres.
El teniente coronel retirado Julián Corres, represor del centro clandestino La Escuelita de Bahía Blanca y administrador de la picana eléctrica bajo el alias «Laucha”, se escapó de la delegación local de la Policía Federal antes de ser sentenciado por delitos de lesa humanidad.
A las seis de la mañana, Corres pidió a la custoria ir al baño y «desapareció”, según informó el Fiscal Federal Hugo Omar Cañón a la producción del programa La Brújula Radio, de Bahía Blanca. La periodista Sandra Crucianelli, del Canal 7 zonal, señaló que hay dos versiones: «Se fue por los techos o por la puerta del frente, porque no estaba el guardia», dijo.
Los medios locales informaron que hay preocupación en la fiscalía a cargo, y proponen divulgar la cara del prófugo para que no se le preste ayuda. El jefe de la Policía Federal se encontraba de licencia y se reincorporaba hoy a sus tareas.
Desde Observaciones Judiciales, rastrearon algunos llamados telefónicos que Corres, de 56 años, habría hecho ayer, los cuales habrían posibilitado su fuga.
Escurridizo y perverso, según relataron unos veinte testigos que reconocieron haber sido sometidos a sus torturas, durante un año y medio el represor había conseguido burlar a la Justicia, hasta que Interpol lo atrapó en abril pasado cuando salía de una oficina en el microcentro porteño.
También se intenta establecer la responsabilidad de los efectivos a cargo de la custodia y si se trata de un hecho de negligencia o desde dentro de la Policía se facilitó su escape.
Fuente: HIJOS Mar del Plata