7 de enero de 2018

Nacional

Vidal, iconografía de una farsa

Entre despidos y aumentos, María Eugenia Vidal continúa su campaña a la presidencia para el 2019. Tras las protestas contra la reforma previsional que golpearon la imagen del Gobierno, Vidal se repuso con una seguidilla de apariciones mediáticas que la exhiben como la nueva "dama de hierro" popular y dedicada a la familia. Las operaciones comunicacionales al desnudo en las redes sociales. Por ANRed


La gobernadora Eugenia Vidal vive en una base militar en Morón. Como todos los altos funcionarios, tiene custodia. Todos reciben amenazas, pero Vidal fue más allá y eligió una fortaleza como casa, donde se atrinchera junto a cientos de militares armados que blindan su seguridad. La decisión de mudarse al complejo militar era la justa repuesta al tenor de las mafias que enfrentaba, así se encargó de comunicarlo a los medios. En su nueva casa también hay un helicóptero que la traslada hasta su oficina de mando en La Plata. Vidal, el mejor experimento del kit Durán Barba, se proyecta como la continuidad presidenciable para el 2019. Ella no tiene los desatinos de su mesiánica contrincante, Elisa Carrió. Tampoco trastabilla en infortunas entrevistas como lo hace la rezagada Gabriela Michetti. Todos sus rivales en Cambiemos carecen de la frescura de su sonrisa y del timing para moverse entre los medios.

Hace siete días, María Eugenia “se bajó de su camioneta y enfrentó a un grupo de guardavidas que le hacía un piquete”, así lo tituló Clarín, mientras se viralizaba un video que coronaba a la mandataria como la nueva “dama de hierro”, honesta, austera y decidida, como la retrató Alfredo Leuco en su interminable alabanza del pasado 2 de enero. Si Carrió se vendió como la guardiana de la república en una selectiva cruzada anti-corrupción, Vidal no se duerme y juega en grande ofreciendo el perfil del “orden” con mano fuerte pero sensata. La “piba que se tomaba el Sarmiento todos los días para ir a la facultad” puede mediar con la protesta “irracional” en un contexto donde, todos saben, que no se detendrán los despidos ni los aumentos del costo de vida. Así la exhibió el “casual” video sobre la avenida, retando a los guardavidas que reclamaban por el despido de algunos compañeros y que sirvieron para el ansiado film que tanto esperaban los medios.

Vidal sabe moverse, lo hace con un equipo de asesoramiento y una fuerte custodia que entiende de humores públicos, imagen y de sonrisas fariseas. Pero no come vidrio; en una sonrisa amable también se puede leer cinismo si los índices de pobreza siguen aumentando. Por ello, forzó un pacto con Mauricio Macri para torcerle el brazo a rivales dentro y fuera del gobierno. Una pieza clave fue girar un extra a sus “fondos” (más de 65 millones) que garanticen una gestión con obras; un salvoconducto para sortear la crisis económica que posibilite en el 2019 vencer en el conurbano, la madre de todas las batallas.

Lo mismo se repitió esta semana cuando se “filtraron” las fotografías de la gobernadora en una juguetería de Pinamar, mientras visitaba obras junto al intendente, Martín Yeza. La puesta en escena de Vidal comprando juguetes para sus hijos, revisando estantes de un negocio sorprendentemente vacío, dejó en evidencia lo ridículo de las imágenes al observarse a la gobernadora sorprendida. Un video difundido por las redes sociales quitó toda duda: se ve de fondo a los custodios bloquear los acceso del local y a un fotógrafo tomando imágenes o recibiendo órdenes del equipo asesor. Luego se acercó al Teatro Roxy en Mar del Plata y se fotografió con su imitadora Fátima Flórez.

Todas las aventuras de la gobernadora fueron acompañadas por notas, comentarios, editoriales en todos los formatos que manejan los medios hegemónicos de comunicación que hoy, a pesar del discurso de pluralidad, actúan en bloque con las iniciativas del oficialismo.

La satisfacción tras la seguidilla de imágenes para los medios que logró Vidal fue festejada por su equipo de comunicación como un acierto táctico. Solo las redes sociales, medios alternativos y algunos díscolos pudieron informar lo ridículo de la operación con la evidencia al alcance de las manos. Las redes sociales es donde proliferan las fisuras del cerco mediático que corren como regadero de pólvora. Los grandes medios, como nos tienen acostumbrados, salieron a responder que la falta de credibilidad en las actuaciones eran parte de un contra-ataque kirchnerista.

El impacto del marketing político que maneja Vidal parece ser más solido que los intentos de Mauricio Macri, a pesar que en las protestas por la reforma previsional, ambos mandatarios sufrieron una baja de varios puntos en su imagen positiva, pero una reacción distinta a la hora de recuperarse. Quizá como un testimonio, ayer Mirtha Legrand se encargó de la frutilla del postre, “Hoy por hoy si los exponen a una votación sale primero María Eugenia. Vidal pasó a ser una mujer importantísima en el país y en Mar del Plata la aman”, y a continuación reveló: “Estoy preocupada, debo ser sincera, hay muchos paros, muchos piquetes, mucha violencia y desconozco esta Argentina. Me duele mucho esta Argentina. Veo muy difícil el diálogo del Gobierno con la oposición y nosotros nos transformamos en rehenes".




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