12 de septiembre de 2017

Medios

Viraje mediático: de la negación a la excepción


Luego de un mes de negación, estigmatización y hasta difusión de pistas falsas, gran parte de los medios hegemónicos han dado un leve pero notorio viraje en relación a la desaparición forzada de Santiago Maldonado. Mientras se siguieron sumando y conociendo pruebas contundentes, los mismos medios que antes lo negaban empezaron a asumir lo obvio: el rol de la Gendarmería Nacional en su desaparición. Pero la estrategia no apunta al rol del Estado sino a presentarlo como un “hecho aislado” ejecutado por sujetos aislados y no la Gendarmería como institución bajo las órdenes del Gobierno. Por Ramiro Giganti, para ANRed.


Lentamente “el artesano” pasó a tener nombre y apellido: Santiago Maldonado. Lentamente se fue abordando el caso como lo que fue, e incluso el cambio de carátula en la causa confirmó: desaparición forzada. Tuvieron que pasar semanas. Semanas de ocultamiento, semanas de calumnias, de mentiras, de pistas falsas. Semanas denigrando el oficio del periodismo. Semanas, que empezaron con el silencio absoluto en los primeros días de agosto, mientras desde medios alternativos, agrupaciones y sus familiares se exigía su aparición con vida e incluso se presentó un pedido de “habeas corpus”.

Tras los primeros días de silencio en los principales medios hegemónicos, la primer semana de agosto terminó con un tremendo informe en el programa "Periodismo Para Todos" (PPT), conducido por Jorge Lanata, que criminalizaba al pueblo mapuche con información confusa buscando relacionar un crimen vinculado al narcotráfico con la comunidad mapuche que nada tenía que ver, y apoyándose en un episodio violento de dudoso origen en la casa de Chubut. Curiosamente, los episodios violentos de “dudoso” origen se repetirían en posteriores movilizaciones vinculadas a la aparición con vida de Santiago, y el rol de muchos medios hegemónicos (y la propia policía en las detenciones del 1/9) fue acusar a manifestantes o incluso periodistas, que nada tuvieron que ver con dichos episodios, utilizando esos “hechos violentos” para desviar la información pertinente en torno a la desaparición forzada de Santiago. Pese a que la presencia de personal de seguridad vestido de civil fue probada, desde muchos medios hegemónicos no se ha indagado al respecto.

Además de las numerosas pistas falsas publicadas en medios hegemónicos (desde el camionero de Entre Ríos, o el video falso del payaso, y el pueblo donde “todos se parecen a Santiago”, o que Santiago estaba en Mendoza o luego en Tierra del Fuego) también fue descartada mediante una prueba de ADN la hipótesis de un incidente que supuestamente “involucraba a Santiago” donde numerosos “rumores” que desde muchos medios eran presentados como “noticia” buscaban negar que Santiago Maldonado había estado en la movilización reprimida por gendarmería y que estaba en condiciones saludables cuando fue visto por ultima vez. Todo fue descartado, y nuevas pruebas siguieron confirmando que Santiago Maldonado estaba presente y que la única hipótesis válida es la que vincula a la Gendarmería con su desaparición.

Como también fueron descartadas las acusaciones a los detenidos y detenidas durante la represión al finalizar el masivo acto en Plaza de Mayo el pasado viernes 1 de Septiembre. Sin embargo, la portada de “el gran diario argentino” al día siguiente, no fue el multitudinario acto por la aparición con vida de Santiago, sino los episodios de violencia que sólo ponen en evidencia la responsabilidad directa de las fuerzas de seguridad en los episodios de violencia, su inoperancia para evitarlos y detener a los culpables.

De la negación al “hecho aislado”

Tras caerse una tras otra todas las pistas falsas o informes que solo buscaban desligar a la gendarmería de la desaparición forzada de Santiago, ahora lo que se busca es presentarlo como un “exceso” y a su vez un “hecho aislado”. Resulta curiosa la presentación de un “hecho aislado” del cual se prohibió hablar en escuelas amenazando a docentes que lo aborden, del cual se amenazó a periodistas por abordarlo en sus medios, o del cual se publicaron tantas noticias falsas atacando a las víctimas o a quienes se involucraron en la causa.

Desde “el gran diario argentino” que en un principio buscó marginar a la noticia, y hacerse eco de algunas de las noticias falsas, recién en la portada de 11/9 se nombra a Santiago Maldonado y se involucra a la Gendarmería, pero con la estrategia del “hecho aislado”, hablando de “7 gendarmes” buscando de algún modo, desligar a la institución.

Un día antes, el programa “PPT”, conducido por Jorge Lanata, también manifestó cambios en el abordaje del tema, hablando abiertamente de la desaparición de Santiago, pero siendo excesivamente benevolente con las instituciones. De hecho, entrevistó a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich sin preguntas pertinentes como por ejemplo, el rol de Pablo Noceti, que estuvo presente en esa represión y cuyo prontuario de afinidad con genocidas involucrados a crímenes de lesa humanidad es mas que conocido. Descartada la posibilidad de negación del hecho, ahora lo que queda es presentarlo como “hecho aislado” cometido por individuos, buscando desligar a la institución a la que pertenecen y bajo la que actuaron en funciones.

Resulta pertinente recordar que los “hechos aislados” fueron muchos últimamente y crecieron bajo el actual gobierno. El informe anual presentado por la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), informó que en 2016 hubo mas de 300 “hechos aislados” de víctimas de represión institucional, es decir un “hecho aislado” cada 25 horas. Aclarando sin ironías: una víctima cada 25 horas asesinada por fuerzas de seguridad. La CORREPI viene realizando el informe todos los años, los datos arrojan más de 4000 víctimas desde la vuelta de la democracia en 1983. Desde algunos medios hegemónicos se utilizó esta información buscando minimizar lo que ocurre actualmente, sin embargo, el pasado 2016 arrojó una cantidad de víctimas mayor a los años anteriores, lo que para nada absuelve a gobiernos anteriores de sus respectivos crímenes.

Volviendo a Santiago Maldonado, detrás de éste “hecho aislado” se han dicho muchas cosas. En un programa de mucha audiencia televisiva, la ministra de Seguridad declaró que “los demonios no eran tan demonios” en relación al genocidio ocurrido bajo la dictadura militar entre 1976 y 1983. Frase que lejos de ser un “hecho aislado” va en sintonía con frases de otros funcionarios que buscaron poner en cuestión la cifra de 30.000 detenidos desaparecidos.

También resulta pertinente mencionar que de no ser por este “hecho aislado” probablemente ningún medio hegemónico hubiera abordado la represión hacia los pueblos originarios, en este caso, la comunidad Mapuche, ya que los episodios de fuerte represión ocurridos en enero, como los previos a la desaparición forzada de Santiago, no ocuparon lugar alguno en la agenda de los medios hegemónicos. Como tampoco lo habían hecho los hechos de represión y persecución a la comunidad Wichi de Ingeniero Juarez, Formosa, y la prisión ilegitima de Agustín Santillán, quien lleva más de 4 meses bajo prisión. Tanto el caso de Agustín Santillán, como tantos otros, han sido mencionados para minimizar la desaparición forzada de Santiago. Sin Embargo, tanto la prisión de Agustín Santillán, como tantos otros episodios habían sido marginados de los medios hegemónicos, mientras fueron los medios alternativos quienes siguieron tanto el caso de Agustín Santillán y los episodios de represión a la comunidad Wichi.


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