6 de septiembre de 2017

CABA
Campesinos

La Química Diaria: un viaje a los confines de uno mismo

Los días sábados, a las 16:30 horas, NÜN Teatro-Bar abre sus puertas al público, hasta el 7 de octubre, para presentar la obra “La química diaria”, con guión de Mariano Saba, bajo la dirección de Francisco Prim, en la que se insta al espectador a reflexionar sobre la amistad y la propia vida pero siguiendo un sendero tan interesante como sinuoso: el de los universos paralelos. En esta nota, un breve análisis de los puntos clave para quienes deseen atender a una obra fresca los sábados por la tarde. Por Yamila Martínez Pandiani para ANRed.


Viajar, conocer otros mundos, fija en la retina nuevas experiencias pero también nos hace ver los espacios conocidos, los rincones y situaciones cotidianas, la vida diaria y sus vínculos, con otros ojos: de allí su potencia enriquecedora. En “La química diaria”, obra cuyo guión está a cargo de Mariano Saba y la dirección bajo el cuidado de Francisco Prim, el espectador se encuentra con una obra sencilla, surgida de la emotividad autobiográfica de su guionista, que permite “emocionarse desde un lugar divertido, sin golpes bajos”, en palabras de su director.

A los 20 años, el guionista y el director de la obra emprendieron un viaje al Sur, experiencia compartida que inspiraría tiempo después esta historia de amistad y tiempos paralelos. La base autobiográfica de la obra opera como una herramienta iluminadora a la hora de entender la naturaleza psíquica de los personajes para el director y eso puede ser captado por el espectador, quien inmediatamente se ve inmerso en un mundo que, si bien ajeno, aun así, se siente familiar.

El director ha sabido plasmar en escena, con la asistencia de actuaciones de calidad, las propias experiencias, pero haciendo a su vez que estas resulten de una extraña familiaridad para el público, que casi puede verse a sí mismo y a sus propios conocidos viviendo las situaciones sobre las que se pone el foco en escena. El gran acierto de la obra es su sencillez, pues ella es la que permite la reflexión sobre lo propio por parte del espectador, en una tranquila tarde de sábado: la revelación inesperada al contemplar las vicisitudes de vidas ajenas de que el curso de esas otras vidas puede iluminar el desarrollo de la propia.

La inquietud por cambiar el pasado es desplazada en la obra por una epifanía: lo que verdaderamente importa, poniendo al margen los recuerdos felices de otras épocas, es aprender a valorar a quienes, desde ese otro tiempo, nos siguieron hasta el presente. En la búsqueda, conocimiento e indagación de otros mundos de esta obra, la pregunta que se abre paso es “¿Qué hubiese pasado sí…?”, pero la inquisición quizás no sea de ayuda, quizás el secreto de la felicidad sea abandonarla, dejarla que siga su camino, flotando en el aire.

Tal cual dijo el director de la obra, que dio una breve entrevista a ANRed, “es muy difícil encontrar una obra redonda, dramatúrgicamente hablando, que te cierre por todos lados, en la que cada palabra, cada frase está puesta por algo” y ese es otro mérito de esta obra. Hay en ella dos temas neurálgicos: la amistad y sus valores por un lado, y la teoría de los universos paralelos por el otro, pero la combinación no hubiese podido ser exitosa sin una buena pluma de fondo.

Si bien la historia es simple, naíf, (tres amigos que se encuentran con un viejo amor de secundaria), la trama se ve enriquecida notablemente con la teoría de los universos paralelos, por ser este un ángulo novedoso, y es esa frescura en el enfoque lo que atrapa, lo que insta a la reflexión al espectador, quien, de un momento a otro, se ve en medio de un viaje hacia los confines de la propia interioridad, emprendiendo un viaje a un universo paralelo que lo hace salir del teatro siendo un ser algo distinto del que entró, porque fuera de cuestionarse que hubiese pasado si hubiese tomado alguna decisión distinta en su vida, concluye felizmente que, sea como sea, las cosas suceden por algo y que alterar el presente al cambiar el pasado implica una pérdida de lo valioso que se tiene.

Mediante una confluencia temática inusual y con un mensaje emocional contundente, hacia el final, en “La química diaria”, tiempo y deseo juegan una carrera el uno con el otro y, en el medio, en el silencio de la sala, el espectador entiende, en definitiva, como reza el programa de mano, que a pesar de nuestros deseos y nuestros actos, “el tiempo no sabe nada de nosotros y juega sus dados”.


Ficha técnico artística:

Dramaturgia: Mariano Saba
Actúan: Francisco Andrade, Florencia Chmelik Martinec, Santiago Fondevila, Tomás Mejía, Pablo Mónaco, Fermin Varangot
Vestuario: Lara Sol Gaudini
Diseño de escenografía: Jose Escobar
Diseño de luces: Ricardo Sica
Realización de escenografia: Jose Escobar
Ilustrador: Lucía Buchar
Diseño gráfico: Lucía Buchar
Asistencia de dirección: Julieta De Moura
Prensa: Silvina Pizarro
Dirección: Francisco Prim
Duración: 75 minutos
Valor de la entrada: $ 200,00
Día y horario: sábados, 16:30 hs - Hasta el 07/10/2017

Contacto:

NÜN TEATRO BAR
Juan Ramirez de Velasco 419
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4854-2107
Web: http://www.nunteatrobar.com.ar
https://www.facebook.com/NUNteatrobar/




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