31/08/2008

Atacaron a testigo en el juicio a represores del Primer Cuerpo

El testigo y querellante Mario Galvano fue atacado por el hijo del represor Carlos Sánchez Toranzo. Lo golpeó y lo insultó por su participación en el juicio que se les sigue a tres represores del Primer Cuerpo de Ejército. El ataque sufrido por Galvano se suma a la desprotección que padecen los testigos que participan en juicios contra los genocidas. El ejemplo más aberrante es la desaparición hace ya casi dos años de Jorge Julio López.


Por la mañana fue atacado Mario Galvano, testigo y querellante en el juicio que se lleva adelante contra los represores Alberto Pedro Barda, César Comes y Rafael Hipólito Mariani, jefes de subzonas del Primer Cuerpo de Ejército.

Galvano fue agredido en la esquina de su casa, cerca de las calles Bolívar y Estados Unidos de la Capital Federal. Como señalaron desde la Asociación de Ex Detenidos- Desaparecidos (AEDD) a ANRed, el atacante no sería otro que el hijo del represor Carlos Sánchez Toranzo. Juan Manuel Sánchez Toranzo le arrancó los anteojos y no dejó de insultarlo y golpearlo hasta que los vecinos lograron terminar con la golpiza. Un testigo llegó a ver que el hijo del ex coronel estaba armado.

Los insultos estaban claramente relacionados con el juicio que arrancó hace diez días y en el que Galvano ya declaró como sobreviviente del centro clandestino de detención conocido como Mansión Seré. “El hecho de que los genocidas que están siendo juzgados estén libres envalentona a todo el mundo, es un gran estímulo para que amenacen a los testigos”, se quejó la abogada Myriam Bregman. La letrada relacionó este hecho con la sensación de impunidad que se percibe con la excarcelación de Mariani y Comes y la prisión dmiciliaria de la que goza Barda y que le permite llegar e irse de los Tribunales en taxi.

Galvano intentó radicar una denuncia por el ataque del que fue víctima. Pero la comisaría segunda de Capital Federal lo derivó a un juzgado contravencional. “Cuando los fiscales ven una marcha piquetera, enseguida por tener un palito o una capucha los procesan por amenazas coactivas, delitos no excarcelables y terminan presos por meses en condiciones terribles. Y este hombre lo amenaza a Mario Galvano, se le ve un arma y lo mandan a un juzgado contravencional, como si fuera que violó una norma de tránsito, sostuvo Bregman. Además, desde los organismos de Derechos Humanos remarcaron que Sánchez Toranzo hijo ni siquiera fue llamado a declarar.

La agresión a Galvano no es la primera que sufren los testigos, varios fueron amenazados, golpeados, secuestrados por horas. “La protección a la víctima no existe porque esos programas no actuaron. Intentamos comunicarnos con todos los funcionarios y no sabían decirnos ni que Juzgado estaba de turno que tuviera la entidad necesaria para el delito que se está denunciando”, denunció Bregman. Pero, sin lugar a dudas, el ejemplo más aberrante de la desprotección a la que están sometidos es la desaparición de Jorge Julio López, hace ya casi dos años.

Contactos de prensa:

 Mario Galvano, 15 6 251 6397

 Carlos Lordkipanidse (AEDD), 15 3 208 9786

 Myriam Bregman (CePRODH),15 4 170 2398


ANRed – 31/08/2008 – 11.40 – // Actualizado a las 20.50



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