30/01/2008

Causa Febres: Algo más que privilegios

febres.jpgOrganismos de Derechos Humanos nucleados en Justicia YA! denunciaron, una vez más, el régimen de privilegios que gozaba el represor Héctor Febres en la base de Prefectura donde estaba alojado. Además, pidieron que brinden declaración indagatoria ante la Justicia el jefe de la Armada, Jorge Godoy, y el ex jefe de la Prefectura, Carlos Fernández.


El pasado viernes los organismos de Derechos Humanos que son querellantes en la causa por el asesinato de Héctor Febres, torturador de la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), hicieron una presentación ante la Justicia reclamando que se presenten a declarar el actual titular de la Armada, el almirante Jorge Godoy, y el ex jefe de la Prefectura, Carlos Fernández, separado de la fuerza después del crimen del represor. En el día de hoy, Godoy iba a reunirse con las autoridades del ministerio de Defensa para aclarar su responsabilidad frente a las condiciones de detención “vip” de Febres y por la inclusión dentro de los asesores de la Marina de un torturador de la base naval de Mar del Plata.

La abogada del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH) y Justicia YA!, Myriam Bregman apuntó a las responsabilidades institucionales de la Armada en su conjunto “que amparó, vigiló y controló a Febres”. Además, agregó que esa fuerza “mandaba a su Servicio de Inteligencia Naval (SIN) a ver qué era lo que decía y cuánto pensaba contar en el juicio”, tal como lo estableció la jueza Sandra Arroyo Salgado en la causa que investiga el asesinato de Febres ocurrido el 10 de diciembre último.

“Exigimos la indagatoria inmediata del almirante Godoy. Porque, además, Godoy lo recibía de vacaciones a Febres durante los años 2003, 2004 y 2005. Durante el período en que Febres estuvo detenido iba a vacacionar a la base naval de Azul. Esto con pleno conocimiento del jefe de la Armada”. Tal como ha quedado documentado, Febres no sólo se tomaba vacaciones en Azul, donde gozaba de una pileta para compartir con sus nietos y un quincho, sino que también ha estado presente en cenas de la Prefectura, donde ocupaba una posición de honor. A esto se le suma la sospecha de que haya viajado a España, tal como denunció el matutino Página/12. Lo que resulta, al menos, más alarmante es que – así como señaló ese diario el 22 de diciembre- la secretaría de Derechos Humanos de la Nación estaba en pleno conocimiento de estos privilegios, que fueron la base de su asesinato.

Bregman también indicó que debe remarcarse la responsabilidad institucional de la Prefectura. “Es un verdadero escándalo que la prefectura esté siendo utilizada para reprimir a los trabajadores, para capturar abogados cuando está siendo investigada institucionalmente porque fue el conjunto de esa fuerza la que participó y creó las condiciones para que Febres pueda ser asesinado”, denunció la integrante de Justicia YA!. La letrada también manifestó que existió un plan deliberado para acallar a Febres, quien estaba dispuesto revelar datos sobre los niños que había robado en la Escuela de Mecánica. “No fue asesinado de un día para otro, había una premeditación. Se eligió qué prefectos ponerle al lado para que conocieran sus movimientos, sus pensamientos”.

Bregman, asimismo, recordó que Godoy no solamente debe ser indagado por la causa Febres sino también por su paso por la base naval de Mar del Plata que funcionó como centro clandestino de detención durante la última dictadura. “Uno de los casos que Febres tenía anotado entre sus papeles personales que iba a hablar en el juicio era el de la apropiación del hijo de Cecilia Viñas. Precisamente, cuando Enrique Fukman declaró pidió explicaciones a Godoy porque él estaba en la Base Naval de Mar del Plata cuando Cecilia Viñas fue trasladada allí y luego desaparecida”. Fukman había declarado en los tribunales de Comodoro Py: “Estando secuestrados nos decían que toda la oficialidad de la Armada – por lo menos una vez- pasó por algún chupadero: por lo menos una vez, torturó; por lo menos una vez, participó de un traslado”. Por lo que exigió: “Habría que preguntarle al Almirante Jorge Godoy qué pasó en Mar del Plata, donde él estaba asignado. Porque si estuvo en Mar del Plata, estuvo en el centro clandestino de detención”.

Justicia YA! demandó que tanto Godoy como Fernández se presenten ante la jueza que entiende en la causa para dar explicaciones. “Hemos pedido que se lo llame a indagatoria al prefecto Fernández que Cristina Fernández de Kirchner lo removió de su cargo pero que, por supuesto, no tomó ninguna medida para que se investigue su responsabilidad”. Además, Bregman añadió: “Fernández lo iba a visitar personalmente a Febres; por consiguiente, conocía las condiciones de detención que él tenía y, como no podía ser menos, con su presencia jerárquica, las avalaba”.

A los privilegios “carcelarios” de Febres que posibilitaron su asesinato para sellar el muro de impunidad que mantienen los genocidas, se les suma el hecho de que el prefecto a cargo de la represión del pasado 4 de diciembre a los trabajadores de Casino fue trasladado a la base delta para hacerse cargo. Tal como denunció ANRed, el prefecto Gustavo Koplin no fue separado de su cargo e investigado- tal como había prometido el ministro Aníbal Fernández- sino que fue enviado a la sede donde estaba Febres y “que debería estar como mínimo bajo la lupa o desarticulada porque cada uno de los que pasaron por ahí permitieron esa situación de privilegio total para Febres”, tal como manifestó Bregman.



0 comentarios

1000/1000
Los comentarios publicados y las posibles consecuencias derivadas son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Está prohibido la publicación de comentarios discriminatorios, difamatorios, calumniosos, injuriosos o amenazantes. Está prohibida la publicación de datos personales o de contacto propios o de terceros, con o sin autorización. Está prohibida la utilización de los comentarios con fines de promoción comercial o la realización de cualquier acto lucrativo a través de los mismos. Sin perjuicio de lo indicado ANRed se reserva el derecho a publicar o remover los comentarios más allá de lo establecido por estas condiciones sin que se pueda considerar un aval de lo publicado o un acto de censura. Enviar un comentario implica la aceptación de estas condiciones.
Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


Ir arriba