27/01/2008

Premiado por reprimir

Foto: Rodrigo W-ContraimagenEl prefecto Gustavo Koplin es actualmente el jefe de la base Delta de la Prefectura Naval Argentina, donde hace poco más de un mes fue asesinado el represor Héctor Febres. Koplin había comandado la represión a los trabajadores del Casino de Buenos Aires desatada en los primeros días de diciembre. “Una vez más tenemos que empezar a analizar que aquí las responsabilidades son institucionales”, denunció la abogada Myriam Bregman.


El último martes 4 de diciembre el conocido “Grupo Albatros” de la Prefectura Naval Argentina reprimió brutalmente a los trabajadores y las trabajadoras del Casino de Buenos Aires que se manifestaban en la puerta de la empresa para exigir la reincorporación de los más de 100 despedidos en forma arbitraria. El violento operativo se realizó sin orden judicial y el entonces ministro del Interior, Aníbal Fernández, afirmaba que tampoco hubo siquiera orden política. Quien se reconoció al mando de ese operativo fue el prefecto Gustavo Koplin, tal como informaron delegados del Casino.

“Ese día Koplin fue una de las personas que llevó adelante el operativo, él salía al frente del comando de Prefectura a agarrar compañeros. Además, estaba muy sacado: ojos rojos, no entendía palabra”, comentó a ANRed Pablo Ceballos, uno de los delegados del Casino de Puerto Madero.

Después de la represión a los trabajadores, el entonces ministro del Interior, Aníbal Fernández, negó que la Prefectura hubiese procedido por orden gubernamental. Tampoco, había orden de la Justicia de desalojar. “Nosotros dimos instrucciones precisas al respecto: el personal de Prefectura está allí en forma preventiva, de forma de cuidar la situación de la zona y no para participar activamente en un hecho de estas características ni liberando la puerta de nada”, sostuvo en los primeros días de diciembre el funcionario. Además, Fernández definió la represión como un “bochorno” imperdonable para el personal “profesional”.

El ministro Fernández fue por más: “Hay que separar a los responsables porque no estuvieron a la altura de las circunstancias”. La definición parecía ser clara, si Koplin había comandado la acción de la Prefectura iba a ser separado de su cargo e investigada su responsabilidad. Pero eso no pasó. Tal como puede leerse en la página web de la Prefectura, el mismísimo prefecto mayor Gustavo Jorge Koplin está cumpliendo funciones como jefe de la zona Delta de esa fuerza.

“Luego de haber quedado claro que Koplin reprimió a los trabajadores del Casino- que lo habrá hecho por orden de Cristóbal López, de la patronal; en vez de ser separado y sumariado, fue ascendido- en cierta forma- trasladándolo a la base Delta, el mismo lugar donde estuvo años detenido Héctor Febres hasta que fue asesinado”, sintetizó Enrique Fukman, integrante de la Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos (AEDD).

Koplin llegó a esa base en reemplazo de Rubén Iglesias, uno de los dos prefectos detenidos por el asesinato del represor de la Escuela de Mecánica Héctor Febres. El torturador y apropiador de bebés mantenía un régimen de privilegio en su detención en esa sede. “Koplin fue ascendido y llevado- nada más y nada menos- que a la sede Delta que debería estar como mínimo bajo la lupa o desarticulada porque cada uno de los que pasaron por ahí permitieron esa situación de privilegio total para Febres, que más que privilegios se terminaron convirtiendo en las bases de su asesinato”, dejó en evidencia Myriam Bregman, abogada del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH) y de Justicia YA!.

Además, Bregman agregó: “Ningún prefecto colaboró individualmente para que a Febres lo asesinaran, fue la Prefectura en su conjunto que creó las condiciones y permitió que eso se cometiera. Con la represión a los trabajadores del Casino pasa lo mismo”. La abogada insistió en que debe ponerse el foco en que la responsabilidad es institucional. Cuando alguien que participa en una represión sigue estando en las fuerzas, se lo asciende, se lo cambia de lugar en completas condiciones de normalidad, ahí se nota que la decisión de reprimir no fue individual sino que fue institucional.

A pesar de lo anunciado por Fernández, el responsable del operativo contra los trabajadores y trabajadoras del Casino sigue en actividad. “Cuando reprimen en el Casino, lo solucionan diciendo que nadie dio la orden”, añadió Bregman en alusión a los dichos del ministro que negó que la Prefectura haya actuado por decisión del Ejecutivo. “Desde el que reprimió para arriba son todos responsables”, sentenció.

Por su parte, Carlos Lordkipanidse, miembro de la Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos (AEDD), afirmó: “Los que no olvidamos y no perdonamos, recordamos que los crímenes en el Puente Pueyrredón fueron cometidos por la misma fuerza”. Una vez más Koplin no fue ajeno: en la 23º audiencia del juicio a los responsables materiales de la masacre de Avellaneda debió prestar declaración aunque se excusó de sus responsabilidades diciendo que había llegado al puente “cuando los sucesos ya habían terminado”.

Bregman insistió: “Una vez más tenemos que empezar a analizar que aquí las responsabilidades son institucionales”. Fukman también fue contundente al señalar la continuidad represiva: “Cuando el Gobierno utiliza a las fuerzas de seguridad- tanto sea a la Policía Bonaerense para reprimir a los trabajadores de DANA o la prefectura con los trabajadores del Casino- está violando los Derechos Humanos”.



0 comentarios

1000/1000
Los comentarios publicados y las posibles consecuencias derivadas son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Está prohibido la publicación de comentarios discriminatorios, difamatorios, calumniosos, injuriosos o amenazantes. Está prohibida la publicación de datos personales o de contacto propios o de terceros, con o sin autorización. Está prohibida la utilización de los comentarios con fines de promoción comercial o la realización de cualquier acto lucrativo a través de los mismos. Sin perjuicio de lo indicado ANRed se reserva el derecho a publicar o remover los comentarios más allá de lo establecido por estas condiciones sin que se pueda considerar un aval de lo publicado o un acto de censura. Enviar un comentario implica la aceptación de estas condiciones.
Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir arriba