11/07/2017

“Se equivoca el gobierno si cree que el pueblo y los trabajadores argentinos serán meros espectadores del atropello a sus derechos”

Reproducimos:

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VISTOS los reiterados ataques de Mauricio Macri y sus ministros, a los jueces y abogados laboralistas, que es un ataque a la Justicia del Trabajo y a los derechos de los trabajadores, diversas asociaciones sindicales, organismos de Derechos Humanos, asociaciones y agrupaciones de abogados, académicos y personalidades vinculadas a la defensa del derecho social, que participamos o adherimos al acto realizado en el Hotel Bauen el 5 de julio del corriente año, DECLARAMOS:

Que repudiamos enfáticamente los reiterados agravios del ingeniero Mauricio Macri, Presidente de la Nación, a los abogados y abogadas laboralistas y a los magistrados de la Justicia del Trabajo, a los que con ligereza e irresponsabilidad involucra en una supuesta “mafia”, responsable de la desocupación, la marginación, el cierre de empresas, los despidos, la falta de inversiones, el trabajo no registrado y, en general, de todos los males que sufre el país.

Que tenemos claro que tales ataques sólo pretenden enmascarar una nueva y feroz ofensiva contra los derechos de los trabajadores, contando para ello con la evidente complicidad de la mayoría de los medios de comunicación, que generosamente y sin derecho a réplica reproducen los falaces slogans gubernamentales, que por repetidos terminan pareciendo verdaderos.

Que la reiteración casi obsesiva de los agravios a los abogados laboralistas y a los magistrados de la Justicia del Trabajo, desnuda el pensamiento íntimo del ingeniero Macri, el que sueña con un país con una Justicia dócil y sumisa, que no trabe con medidas cautelares o sentencias los actos de gobierno, estén o no ajustados a nuestro ordenamiento jurídico. Su intento de nombrar jueces de la Corte Suprema de Justicia, por decreto y “en comisión”, es la mejor prueba de ello.

Que en esa misma dirección aparecen los numerosos pedidos de Juicio Político a jueces del Fuero Laboral, presentados por funcionarios del Poder Ejecutivo en el breve plazo de diez días, por medidas cautelares que irritaron al gobierno. La intención de atemorizar a los magistrados, por lo evidente, pasa a ser grosera.

Que esta verdadera cruzada que ha emprendido el titular del Poder Ejecutivo en persona, poniendo en la mira a jueces y abogados, coloca en cuestión el principio republicano de la división de Poderes y el sistema de equilibrio y controles recíprocos que ha previsto la Constitución Nacional. En ese marco, nuestras libertades, derechos y garantías, sin exageración, están en peligro.

Que el modelo social y económico de claro tinte neoliberal que el gobierno pretende aplicar en el país, es incompatible con el funcionamiento de una Justicia del Trabajo cuyo objetivo primordial sea bajar a la realidad los derechos de los trabajadores. Como resulta impensable su eliminación, la idea es su desactivación, atacando a los abogados laboralistas que son el nexo entre los trabajadores y la Justicia Laboral, y controlando mediante el temor, a los jueces del Fuero.

Que la represión parece inevitable, ya que el ajuste estructural intensificará, tarde o temprano, el descontento popular. No nos referimos exclusivamente a la represión “clásica” contra los piquetes y cortes de calles, sino también al ataque a las organizaciones sindicales y a los movimientos sociales, demonizando a sus dirigentes, interviniéndolas directa o solapadamente, desfinanciándolas, judicializando a opositores políticos o sindicales, etc. Todo ello acompañado convenientemente con un intenso bombardeo mediático.

Que el gobierno levanta la bandera de la mejora de la “productividad laboral”, que es un eufemismo que los trabajadores conocen bien y que significa desregulación y flexibilización laboral. Para decirlo más claro, significa despojo de los derechos de los trabajadores y mayor explotación. Significa someter a las organizaciones sindicales al chantaje de tener que modificar a la baja sus Convenios Colectivos, para supuestamente lograr incentivar las inversiones en el sector y la hipotética creación de puestos de trabajo.

Que una impresionante maquinaria comunicacional al servicio del gobierno, trabaja sin descanso durante 24 horas creando ficciones que nos vende como realidad. Construye sentido común y opinión pública, para imponerle a la sociedad su propia representación del mundo, colocando en el terreno de la irracionalidad cualquier divergencia. Nos hacen mirar la realidad a través de los ojos del poder. Sólo así se puede entender que algunos tomen como natural y bueno que los gerentes de los grandes grupos económicos y financieros ocupen los principales cargos del Poder Ejecutivo.

Que se equivoca el gobierno de los gerentes si cree que el pueblo y los trabajadores argentinos serán meros espectadores del atropello a sus derechos. Somos una sociedad compleja, portadora de una cultura de luchas, con capacidad de organización y de resistencia, y con memoria histórica.

Que, por tal motivo, nos comprometemos a coordinar acciones para enfrentar esta ofensiva contra la Justicia del Trabajo y los derechos de los trabajadores, denunciando al gobierno argentino en todas las instancias internacionales que correspondan (OIT, ONU, CIDH, etc.) y sin perjuicio de articular todas las medidas que resulten apropiadas para frenarla.

Buenos Aires, 5 de julio de 2017



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