18/11/2013

Comunicado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) a 30 años de su fundación

Difundimos comunicado:

Comunicado íntegro del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), a 30 años de su fundación:

REBOBINAR 3.

Noviembre del 2013.

A quien corresponda:

ADVERTENCIA.- Como se advirtió en el texto autodenominado “Malas y no tanmalas noticias”, no se hicieron públicos los textos que antecedían alsusodicho. Ergo, lo que vamos a hacer es “rebobinar” (o, como quien dice,darle “rewind” a la cinta) para llegar a lo que se suponía iba a aparecer eldía de muertos. Cumplido lo cual, puede usted proceder a darle a lalectura en orden inverso al orden inverso en el que irán apareciendo y entoncesasí tendrá usted”¦ mmh”¦ olvídelo, hasta yo ya me hice pelotas. El caso esque se entienda el espíritu de, como quien dice, “retrospectiva”, o sea que unova para allá pero se regresa para ver cómo es que a uno le dio por ir paraallá. ¿Está claro? ¿No?

ADVERTENCIA A LA ADVERTENCIA.- Los textos que siguen a continuación nocontienen ninguna referencia a las situaciones actuales, coyunturales,trascendentes, importantes, etc., ni tienen implicaciones o referenciaspolíticas, ni nada de eso. Son textos “inocentes”, como “inocentes” sontodos los escritos de quien se autodenomina “el supcomandante deacero inoxidable” (o sea yo merengues). Cualquier parecido o semejanzacon hechos o personas de la vida real es mera esquizofrenia”¦ sí, como lasituación internacional y nacional donde se puede ver que”¦ ok, ok, ok, nada depolítica.

ADVERTENCIA AL CUBO.- En el muy improbable caso que usted se sientaaludido por lo que a continuación se dice, está rotundamente equivocado”¦ o esun fan vergonzante de las teorías de la conspiración ad hoc (que se puedetraducir a “para cada falla, hay una teoría de la conspiración para explicarlotodo y reiterar los errores”.

Va:

P.D. El primer encuentro de Durito con el Gato-Perro.-

Durito estaba serio. Pero no con la falsa impostura de un funcionariocualquiera de un gobierno cualquiera. Estaba serio como cuando una penagrande nos abofetea el rostro y nada hay que hacer, como no sea maldecir”¦ ocontar un cuento.

Enciende la pipa Don Durito de La Lacandona, errante y errado caballero, consuelode los afligidos, alegría de los niños, anhelo imposible de mujeres y otr@s,inalcanzable espejo para varones, desvelo de tiranos y tiranuelos, incómodatesis para ignorantes pedantes.

Mirando arrobado la luz de nuestros desvelos, casi en un susurro narra, paraque yo la transcriba:

LA HISTORIA DELGATO-PERRO

(De como Durito conoció al Gato-Perro y de lo que dijeron esa madrugadasobre los fanatismos).

A simple vista, el gato-perro parece perro”¦ bueno, más bien gato”¦ operro”¦hasta que maúlla”¦ o gato”¦ hasta que ladra.

El gato-perro es una incógnita para biólogos terrestres y marinos (¿en quétabla de clasificación de los seres vivos acomodamos este caso?), casoirresoluble para la psicología (una cirugía neuronal no descubre el centro cerebralque define la perrunez o la gatez), misterio para laantropología (¿los usos y costumbres al mismo tiempo semejantes yantitéticos?), desesperación para la jurisprudencia (¿qué derechos y deberesemanan del ser y no ser?), el santo grial de la ingeniería genética (imposibleprivatizar ese escurridizo ADN). En suma: el eslabón perdido que echaríaabajo todo el darwinismo de laboratorio, cátedra, simposio, reiterada modacientífica.

Pero permítanme narrarles lo que ocurrió:

Como es ley, era madrugada. Una lucecita bastaba para definir lasombra. Quieto, caminaba sólo con los pasos de la memoria. Entoncesescuché claramente que alguien decía:

“Un fanático es alguien que, con vergüenza, esconde una duda”.

No sin antes darle la razón en mis adentros, me acerqué y lo encontré. Sin mediar presentación alguna, le pregunté:

− Ah,de modo que usted es”¦ un perro.

− Miau − merespondió.

−”¦O más bien un gato − dije dudando.

− guau −replicó.

− Bueno,un gato-perro − dije y me dije.

− Eso − dijo”¦o creí que dijo.

− Yla vida, ¿cómo va? − pregunté (y yo transcribí sin dudarlo, dispuesto a nodejarme sorprender con nada, puesto que era un escarabajo quien me dictaba estasingular historia).

− Aratos vale la pena − respondió con una especie de ronroneo −. Aratos como perros y gatos − gruñó.

− ¿Esun problema de identidad? − dije encendiendo la pipa y sacandomi esmarfon-tablet multitouch para escribir (en realidad setrata de un cuaderno de esos engargolados, pero Durito se las quiere dar de muymoderno −notadel escribano−).

− Nah,uno no elige quién es pero sí quién puede ser − ladró desdeñoso elgato-perro −. Yla vida no es más que ese complicado tránsito, logrado o trunco, de una cosa ala otra −agregó con un maullido.

− Entonces,¿gato o perro? ““ pregunté.

− Gato-perro − dijoél como señalando lo obvio.

− ¿Yqué lo trae por estas tierras?

− Unaella, qué va a ser.

− Ah.

− Levoy a cantar, porque algunos gatos saben.

− Err”¦antes de su serenata, que no dudo sea un canto excelso a la fémina que loinquieta, ¿me podría aclarar lo que dijo al inicio de su participación en estecuento?

− ¿Lodel fanatismo?

− Sí,era algo como que hay quien esconde sus dudas de fe detrás del culto irracional.

− Eso.

− Pero,¿cómo evitar el instalarse en uno de los tenebrosos cuartos de esa torva casade espejos que es el fanatismo? ¿Cómo resistirse a los reclamos ychantajes para instalarse y militar en el fanatismo religioso o laico, el másantiguo sí, pero no el único actual?

− Simple − dicelacónico el gato-perro−, no entrando.

Construir muchas casas, cada quien la suya. Abandonar el miedo a ladiferencia.

Porque hay algo igual o peor que un fanático religioso, y es un fanáticoanti religioso, el fanatismo laico. Y digo que puede ser peor porque ésteúltimo acude a la razón como coartada.

Y, claro, sus equivalentes: al homofóbico y machista, la fobia a loheterosexual y el hembrismo. Y sume usted el largo etcétera de lahistoria de la humanidad.

Los fanáticos de la raza, el color, el credo, el género, la política, eldeporte, etcétera, son, al final de cuentas, fanáticos de sí mismos. Ytodos comparten el mismo miedo a lo diferente. Y encasillan al mundo entero enla cerrada caja de las opciones excluyentes: “si no eres tal, entonces eres locontrario”.

− ¿Quiereusted decir, mi estimado, que los que critican a los fanáticos deportivos soniguales? ““interrumpió Durito.

− Eslo mismo. Ahí tiene, por ejemplo, la política y el deporte, ambos depaga: en los dos los fanáticos piensan que lo profesional es lo que cuenta; enambos son meros espectadores aplaudiendo o abucheando a los contrincantes,festejando victorias que no son suyas y lamentando derrotas que no lespertenecen; en ambos culpan a los jugadores, al árbitro, a la cancha, alcontrario; en ambos esperan que “a la siguiente sí”; ambos piensan que sicambian de técnico, de estrategia o de táctica entonces se resolverá todo; enambos persiguen a los fanáticos contrarios; en ambos se ignora que el problemaestá en el sistema.

− ¿Estáusted hablando de fútbol? − pregunta Durito mientras saca un balón autografiadopor él mismo.

− Nosólo de fútbol. En todo, el problema es quién es el que manda, el dueño,el que dicta las reglas.

En los dos ámbitos se desprecia lo que no sea de paga: el fútbol llanero ocallejero, la política que no confluya en coyunturas electorales. “Si nose gana dinero, ¿para qué entonces?”, se preguntan.

− Ah,¿está usted hablando de política?

−Ni pensarlo. Aunque, por ejemplo, cada día que pasa es más evidente quelo que llaman “el Estado Nacional Moderno” es un montón de ruinas en venta deocasión, y que las clases políticas respectivas se empeñan en rehacer, una yotra vez, la cúspide de un castillo de naipes derruido, sin darse cuenta quelas barajas de la base están completamente rotas y ajadas, incapaces demantenerse erguidas, ya no digamos de sostener algo.

− Mmh”¦será difícil poner eso en un tuit − dice Durito mientras cuenta para versi se ajusta a los 140 caracteres.

− Laclase política moderna se disputa quién será el piloto de un avión que hacetiempo se estrelló en la realidad neoliberal − sentencia el gato-perroy Durito agradece con una venia.

− ¿Entoncesqué hacer? −pregunta Durito mientras guarda con recato su banderín de Los Jaguares deChiapas.

− Eludirla trampa que sostiene que libertad es poder elegir entre dos opcionesimpuestas.

Todas las opciones terminantes son una trampa. No hay sólo doscaminos, de la misma forma que no hay dos colores, dos sexos, dos creencias. Así que ni ahí, ni allá. Mejor hacer un nuevo camino que sí vaya a dondeuno quiere ir.

− ¿Conclusión? −pregunta Durito.

− Niperro, ni gato. Gato-perro, para no servirle a usted.

Y que nadie juzgue ni condene lo que no entiende, porque lo diferente es unamuestra de que no todo está perdido, que hay todavía mucho que mirar yescuchar, que hay otros mundos aún por descubrir”¦

Se fue el gato-perro que, como su nombre lo indica, tiene las desventajasdel perro y las del gato”¦ y ninguna de sus ventajas, si es que las hubiere.

Ya amanecía cuando escuché una mezcla de maullido y ladrido sublime. Era el gato-perro cantándole, desafinado, a la luz de nuestros mejores sueños.

Y en alguna madrugada, tal vez lejana aún en el calendario y en incierta geografía,ella, la luz que me desvela y devela, entenderá que hubo trazos ocultos y paraella hechos, que tal vez sólo entonces le serán revelados o los reconoce ahoraen estas letras, y sabrá en ese momento que no importaba qué caminos anduvieranmis pasos: porque ella fue, es y será, siempre, el único destino que vale lapena.

Tan-tan.

P.D.- En la que el Sup trata de explicar, en modo multimedia post moderno,la forma en que l@s zapatistas ven y se ven en su historia propia.

Bueno, primero hay que aclarar que para nosotras, nosotros, nuestra historiano es sólo lo que hemos sido, lo que nos ha pasado, lo que hemos hecho. Es también, y sobre todo, lo que queremos ser y hacer.

Ahora bien, en esta avalancha de medios audiovisuales que van desde el cine4D y las televisiones LED 4K, hasta las pantallas policromasy multitouch de los celulares (que muestran la realidad en coloresque, permítanme la digresión, no tienen nada qué ver con la realidad), podemosubicar, en una improbable “línea del tiempo”, nuestro modo de ver nuestrahistoria con”¦ el kinetoscopio.

Sí, ya sé que me fui un poco lejos, a los orígenes del cine, pero con esodel internet y las múltiples wikis que lo abundan y redundan, no tendrá ustedproblema en saber a qué me refiero.

A veces, podría parecer que nos acercamos a los formatos 8 y súper 8, y aunasí el formato de 16 milímetros sigue estando lejano.

Quiero decir, nuestro modo de explicar nuestra historia parece como unaimagen de movimiento continuo y repetitivo, con algunas variaciones que dan esasensación de móvil inmovilidad. Siempre atacados y perseguidos, siempreresistiendo; siempre siendo aniquilados, siempre reapareciendo. Tal vezpor eso las denuncias de las bases de apoyo zapatistas, hechas a través de susJuntas de Buen Gobierno, tienen tan pocas lecturas. Es como si uno yahubiera leído eso antes y sólo cambiaran los nombres y las geografías.

Pero también aquí nos mostramos. Por ejemplo, en:

http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2013/11/13/la-jbg-corazon-del-arco-iris-de-la-esperanza-caracol-iv-torbellino-de-nuestras-palabras-denuncia-hostigamiento-y-agresiones/

Y sí, es un poco como si en esas imágenes en movimiento de Edison, de 1894,en su kinetoscopio (“Annie Oackley”), nosotros fuéramos la moneda lanzada alaire, mientras la señorita civilización nos dispara una y otra vez (sí, elgobierno sería el empleado servil que lanza la moneda). O como sien “La llegada del tren” de los Hermanos Lumiere, de 1895, nosotrosfuéramos quienes permanecen en el andén mientras el tren del progreso llega yse va. Al final de este texto encontrará unos videos que le ayudarán aentender esto.

Pero he aquí que el colectivo que somos toma y hace cada fotograma, lodibuja y lo pinta viendo la realidad que fuimos y somos, muchas veces con losnegros de persecuciones y cárceles, con los grises del desprecio, y con el rojodel despojo y la explotación. Pero también con el color marrón y verdeque somos de la tierra que somos.

Cuando alguien de fuera se detiene a mirar nuestra “película”, por loregular comenta: “¡qué hábil tiradora!” O”¡qué arriesgado empleadoque arroja la moneda al aire sin temor de ser herido!”, pero nadie comenta nadade la moneda.

O, en el tren de los Lumiere, dicen: “pero qué tontos, ¿por qué siguen en elandén y no se suben al tren?”. O “he ahí una muestra más de que losindígenas están como están porque no quieren progresar”. Alguno másaventura “¿Viste qué ropa tan ridícula usaban en esa época?”. Perosi alguien nos preguntara por qué no subimos a ese tren, nosotros diríamos”porque las estaciones que siguen son “decadencia”, “guerra”, “destrucción”, yel destino final es “catástrofe”. La pregunta pertinente no es por qué nonos subimos nosotros, sino por qué no se bajan ustedes”.

Quienes vienen a estar con nosotros para mirarnos mirándonos, paraescucharnos, para aprendernos en la escuelita, descubren que, en cadafotograma, l@s zapatistas hemos agregado una imagen que no es perceptible a simplevista. Como si el movimiento aparente de las imágenes ocultara loparticular que cada fotograma contiene. Eso que no se ve en eltrasiego cotidiano es la historia que seremos. Y no hayesmarfon quecapture esas imágenes. Sólo con un corazón muy grande se pueden apreciar.

Claro que no falta quien venga y nos diga que ya hay tabletas y celularescon cámaras al frente y atrás, con colores más vívidos que los de la realidad,que ya hay cámaras e impresoras en tercera dimensión, que el plasma, el lcd yel led, que la democracia representativa, que las elecciones, que los partidospolíticos, que la modernidad, que el progreso, que la civilización.

Que dejemos eso del colectivismo (que, además, rima con primitivismo): queabandonemos esa obsesión por el cuidado de la naturaleza, el discurso de lamadre tierra, la autogestión, la autonomía, la rebeldía, la libertad.

Nos dicen todo eso editando torpemente que es en su modernidad donde seperpetran los crímenes más atroces; donde los infantes son quemados vivos y lospirómanos son diputados y senadores; donde la ignorancia simula regir losdestinos de una nación; donde se destruyen las fuentes de trabajo; donde losmaestros son perseguidos y calumniados; donde una gran mentira es opacada porotra mayor; donde se premia y encumbra lo inhumano y cualquier valor ético ymoral es síntoma de “atraso cultural”.

Para los grandes medios de paga, ellos son los modernos, nosotros losarcaicos. Ellos son los civilizados, nosotros los bárbaros. Ellosson los que trabajan, nosotros los haraganes. Ellos son la “gente bien”,nosotros los parias. Ellos los sabios, nosotros los ignorantes. Ellos sonlos limpios, nosotros los sucios. Ellos son los bonitos, nosotros losfeos. Ellos son los buenos, nosotros somos los malos.

Y olvidan, ellos y ellas, lo fundamental: ésta es nuestra historia, nuestromodo de verla y de vernos, nuestra forma de pensarnos, de hacernos nuestrocamino. Es nuestra, con nuestros errores, nuestras caídas, nuestroscolores, nuestras vidas, nuestras muertes. Es nuestra libertad.

Así es nuestra historia.

Porque cuando los zapatistas, las zapatistas, dibujamos una llave abajo y ala izquierda en cada fotograma de nuestra película, estamos pensando no en quépuerta abrir, sino en qué casa con qué puerta hay que construir para que esallave tenga motivo y destino. Y si la banda sonora de esta película tieneritmo depolka-balada-corrido-ranchera-cumbia-rock-ska-metal-reggae-trova-punk-hip-hop-rap-y-los-que-se-acumulenno es porque no tengamos noción musical. Es porque esa casa tendrá todoslos colores y todos los sonidos. Y habrá entonces miradas y oídos nuevosque comprenderán nuestro empeño”¦ aunque sólo silencio y sombra seamos en esosmundos venideros.

Ergo: nosotros tenemos imaginación, ellos sólo tienen esquemas con opcionesterminantes.

Por eso su mundo se derrumba. Por eso el nuestro resurge, justo comoesa lucecita que no por pequeña es menor cuando a la sombra abriga.

Vale. Salud y que los cumplamos muy felices, es decir, luchando.

El Sup haciéndose pelotas con los videos que tiene que poner para, comoquien dice, ponerle la velita al pastel que
no dice, pero se sabe treintañero.

México, Noviembre 17 del 2013.

Trigésimo aniversario del EZLN.



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