28/04/2007

A 16 años del asesinato de Walter Bulacio

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El chico fue detenido a la entrada de un recital de Patricio Rey y sus redonditos de ricota, trasladado a la comisaría 35º y ferozmente golpeado. A la semana falleció. El responsable del operativo, el ex comisario Miguel Angel Espósito, sólo estuvo detenido dos horas y media por la muerte de Walter. El caso Bulacio se convirtió en un paradigma de la represión policial impune en la Argentina.


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El 19 de abril de 1991 Walter llegaba tarde al recital que los Redondos daban en el estadio de Obras Sanitarias. Ahí se encontró con una razzia policial, que lo detendría junto a otros jóvenes. Bulacio fue trasladado a la comisaría 35, donde recibiría una feroz golpiza. Según testigos de la misma fuerza policial, Espósito en persona sería quien apaleara al chico de 17 años. Ni el juez ni la familia de Walter fueron notificados de la detención. Una semana más tarde murió en el Sanatorio Mitre.
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Así se iniciaba una causa judicial que pasaría por las manos de más de 30 jueces de primera instancia y llegaría hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que en esta instancia internacional se dijera que ninguno de los gobiernos que se habían sucedido desde el crimen de Walter había tenido la intención de hacer justicia.

La Justicia argentina, intimada por última vez en diciembre de 2004 por la CIDH, todavía no condenó a nadie. El único avance hasta la fecha fue en febrero de este año con la confirmación en segunda instancia de que el abogado Pablo Argibay Molina, defensor de Espósito, debía apartarse de la causa por “las dilaciones en las que incurrió” a lo largo de todo el proceso. Argibay Molina, quien cuenta en su haber con las defensas de Carlos Menem y Alfredo Yabrán, llegó a sostener que Walter “se murió solo”.

El caso Bulacio se convirtió en un paradigma de la impunidad en la Argentina, de la represión del Estado por medio de su brazo derecho, la fuerza policial. A 16 años del crimen de Walter, las cosas no han cambiado. “Solo en el último mes hemos sido testigos de numerosos desalojos, persecuciones y detenciones a compañeros. Por repudiar el asesinato del docente Carlos Fuentealba todavía están presos cuatro militantes, por luchar por su salario todavía están presos cinco trabajadores de Las Heras”, sostuvieron desde la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI) en el acto que se realizó hoy en avenida Callao y Corrientes al finalizar la marcha que partió desde el obelisco.

Desde esa organización se dejó en evidencia la continuidad de la política represiva que se manifiesta con los asesinatos de Bulacio, de Fuentealba, de los más de 2000 pibes asesinados por el gatillo fácil y la desaparición- hace más de medio año- de Jorge Julio López. “El aparato represivo es el Estado. Porque ya pasada la dictadura, los nuevos policías que son entrenados hoy, son los que continúan torturando y asesinando, como asesinaron a Walter hace 16 años”.

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Reproducimos documento de CORREPI:

Hoy se cumple un año más del asesinato de Walter Bulacio. Al contrario de lo que se suele creer, que la represión en nuestro país está dividida en dos vertientes que no se vinculan entre sí, el asesinato de Walter y el tratamiento mediático y legal que ha recibido este caso; hoy en tiempos en que se suma un militante más a la lista de luchadores asesinados se demuestra que las prácticas represivas del estado hacia pibes pobres no organizados y hacia militante del campo popular son parte de una misma estrategia de dominación.

El comisario Espósito, principal responsable de la muerte de Walter, gozó de las mismas garantías legales que el asesino de Carlos Fuentealba: el policía Pobrete. Como Espósito y Poblete tantos otros asesinos que fusilan a nuestros pibes en las calles continúan trabajando con ascensos y cargos cada vez más importantes, la impunidad garantizada.

El 30 de septiembre de 2004 el policía Walter Daniel Taljuk asesinó a Mauro Orellana en Tucumán, el castigo para este asesino fue pasar a ser la custodia personal de León Alperovich, el hermano del gobernador.

Hector Eusebio Sosa que debía estar exonerado por el asesinato del Freten Vital en 1999 en Navidad asesinó por la espalda a dos pibes en San Isidro.

Lorenzo Collman, que debía estar preso por el asesinato de Oscar Maidana en la Isla Maciel estuvo en funciones participando de la represión en el Puente Puerredón que terminó con la vida de Darío y Maxi,

Ernesto Weber fue premiado por el gobierno nacional con el cargo de comisario por el buen desempeño el 20 de diciembre donde su operativo asesinó a Rivas, Benedetto y a Petete Almirón.

El estado gobierne quien gobierne, hace lo posible por mantener en funciones a los asesinos que le garantizan una labor eficaz a la hora de reprimir. Es el ejemplo de Poblete que imputado en varias causas salió a reprimir con la chapa del estado y cumplió con su trabajo asesinando a un compañero.

Solo en el último mes hemos sido testigos de numerosos desalojos, persecuciones y detenciones a compañeros. Por repudiar el asesinato de Fuentealba todavía están presos 4 militantes, por luchar por su salario todavía están presos 5 trabajadores de Las Heras.

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Por eso decimos que no es un policía, es toda la institución. Porque la institución entera es la que se encarga de perseguirnos, encarcelarnos y reprimirnos en los barrios.

Por eso decimos que el aparato represivo es el estado. Porque ya pasada la dictadura los nuevos policías que son entrenados hoy son los que continúan torturando y asesinando, como asesinaron a Walter hace 16 años. Policías formados con cursitos de Derechos Humanos , formados en esta democracia.

Por eso decimos que la única forma de enfrentar la represión es organizándose para luchar, y luchar por la libertad de todos los compañeros presos por pelear por sus derechos que son los derechos de todos.

– Libertad a todos los presos políticos

 Amnistía a todos los luchadores populares

 Basta de represión. Las torturas y el gatillo fácil son crímenes de estado

 Aparición con vida de Jorge Julio López

 Walter Bulacio, Carlos Fuentealba, 30.000 compañeros desaparecidos y más de 2000 pibes asesinados por el gatillo fácil ¡PRESENTES!

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