18/09/2017

Los escritos de Jorge Julio López

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Con motivo de cumplirse un nuevo aniversario de la desaparición forzada de Julio López, estuvo en comunicación con Radionauta el responsable de la conservación de sus escritos: Jorge Pastor Asuaje. Durante la entrevista señaló que en ésos escritos, López deja claro que lxs argentinos no deben olvidar. Por Radionauta.


¿Qué consideras qué es lo más relevante cuándo se cumple un nuevo aniversario de la desaparición de Lopez?

Creo que lo más importante en cuanto a Julio López es reivindicar su memoria y su ejemplo, porque la realidad es que tenemos muy pocas posibilidades por el momento de llegar a saber lo que pasó. Además, por una cuestión de edad también las posibilidades de volver a verlo son realmente muy remotas. Pero hay algo que queda, y que es muy fuerte, y es su ejemplo.

Yo en ese sentido tengo que confesar que tengo un dolor respecto a la actitud del peronismo en general, y del kirchnerismo en particular, porque no se lo recuerda, no se lo reivindica como se debería, porque creo que es el verdadero ejemplo de obrero peronista. Es el ejemplo del hombre que tuvo coraje para sobrevivir y dar testimonio siendo un trabajador humilde.

Desde esa humildad, desde ese lugar de sacrificio supo tener coraje para luchar contra la dictadura, para sufrir la dictadura y después no solo para dar testimonio sino también para investigar, porque López hasta el momento de su desaparición se dedicó a saber qué era lo que había pasado.

Y esa investigación la hacía con herramientas algo rudimentarias, pero con herramientas que incluso no están al alcance de los servicios de inteligencia, porque tienen que ver con el conocimiento de barrio y el conocimiento de la gente.

¿Cuál es el sentido que tienen los escritos realizados por Julio López? ¿Cómo los podrías calificar?

Creo que en esos escritos López deja claro lo que los argentinos no deben olvidar, y esas cosas no prescriben nunca.

Cuando él me dio esos escritos ya no tenía esperanzas o perspectivas reales de que pudieran ser juzgados los genocidas. Pero bueno, se derogaron las leyes de punto final y obediencia debida y eso que parecía lejano se concretó, y además en poco tiempo. En ese sentido, fue un triunfo de López.

¿Cómo recordas los días previos a dar testimonio? ¿Cómo vivieron esos momentos?

Mira, yo no tenía contacto cotidiano con él. Yo ni siquiera estaba al tanto de cómo venían los juicios. Yo estuve con él cuando se reunió con la querella, para acordar los términos del alegato final, pero fue bastante sencillo porque no había más que rectificar lo que se venía diciendo.

Con el tiempo pensé que no tenía mucho sentido decirle a López lo que tenía decir, porque él iba a decir lo que durante años quiso decir y no había nada en el mundo que fuera a cambiar eso. Era un hombre muy fuerte, muy independiente y con mucho coraje.

¿Qué responsabilidad tiene el Estado en todo esto?

Si bien es cierto que es responsabilidad del Estado, para el Estado también en ese momento hubiese sido difícil custodiarlo porque López no permitía que alguien se ocupara permanentemente de él, porque era un hombre muy independiente, y eso fue un problema, porque no había además una fuerza estatal confiable como para poder resguardar a los testigos. Incluso a veces se sentían en mayor peligro todavía. Eso es un problema realmente serio y difícil de resolver.

¿Qué sensación le genera la desaparición forzada de Santiago Maldonado?

Creo que son casos muy distintos. De Jorge Julio López lamentablemente no tenemos pruebas claras de quién ha sido el culpable de su desaparición. Son solamente hipótesis, con mayor o menor fuerza, pero solo hipótesis. No hay ninguna prueba o indicio claro de quiénes fueron los responsables, y si esos responsables tuvieron que ver con el Estado.

Lo más probable incluso es que haya sido gente que tuviera algún tipo de interés en su desaparición pero que no actuó amparada desde el Estado.

En el caso de Maldonado sí ha sido una fuerza del Estado. Hay elementos muy contundentes para demostrar que fue Gendarmería la responsable de llevárselo. Y creo que también -si bien no son elementos claros, pero uno sabe que tienen que ver- que son evidentes todas las patrañas que se han montado con la complicidad de los medio de comunicación: haciéndolo aparecer en Chile o en Entre Ríos, e inventando una cantidad de alternativas para distraer sobre lo que verdaderamente está pasando.

¿Consideras que hay una utilización mezquina o utilitaria de la figura de López por parte algunos sectores políticos?

En ese sentido me ha sorprendido muy gratamente la actitud de Rubén, el hijo de Julio López, que tuvo una claridad tremenda al responderles a esos que preguntan por qué no reclamamos por López y si por Maldonado, que es mentira. Por López se reclamó siempre, y la actitud del Estado fue totalmente distinta.

Esos que salen a preguntar por qué no reclamamos por López son los que nunca reclamaron por nadie. Nunca les preocupó nada ni nadie, más que su propio bienestar. Eso obviamente te indigna, y también te indigna mucho la complicidad de los medios de comunicación, que se han convertido en una central de inteligencia, que opera en forma coordinada, y que incluso a veces pareciera estar por encima del gobierno.

No digo con esto que el gobierno sea ajeno o inocente, porque la actitud que ha tenido ha sido claramente de encubrimiento. Pero lo que realmente asusta es el poder de coordinación de los medios para plantar mentiras.

Jorge Pastor Asuaje (descargar)



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