07/01/2017

México: Los de abajo

protesta-gasolinazo-702x468.jpgLa ciudadanía mexicana no se divide entre saqueadores y no saqueadores; ni entre pagados por el gobierno y manifestantes legítimos y pacíficos. México es más que eso. En estos días de indignación por el incremento a los combustibles, queda más que demostrado que el enojo de la gran mayoría que descalifica no sólo al presidente Peña Nieto, sino a toda la clase política que los ha sumergido en la incertidumbre, puede transformarse en organización y en resistencia. Por Gloria Muñoz Ramírez.


Bloqueos carreteros, tomas de gasolineras, mítines frente a palacios de gobierno, casetas de cobro liberadas y cientos de marchas con decenas de miles de personas se dispersan por todo el país. El gasolinazo pega de manera directa e inmediata, y los llamados presidenciales a la comprensión sólo incrementan la ira acumulada.

Ante la intensificación de las movilizaciones, el gobierno optó por infundir miedo y por sacar al Ejército y a la Armada a las calles. Desde arriba se envió la orden en el estado de México (el bastión priísta más importante del país) de anunciar con altavoces toques de queda; mientras de manera orquestada grupos arremetían contra establecimientos comerciales; y en las redes sociales y vía Whatsapp se recibían mensajes que alertaban sobre un supuesto golpe de Estado. Los comercios cerraron y la gente se guardó en sus casas. Las avenidas estuvieron vacías el miércoles 4 de enero. Después se descubrirían más de mil cuentas de las que salieron los mensajes apócrifos que evidenciaron que todo fue orquestado. Cientos de personas de a pie remplazaron cámaras y grabadoras de los reporteros y dieron cuenta en vivo de lo que estaba ocurriendo. La misma gente que organizó y registró el movimiento también denunció y en no pocos casos detuvo la rapiña organizada desde el poder.

A los disparos del gobierno estatal y federal en Ixmiquilpan, Hidalgo, la población resistió y logró dispersar la embestida. El aparatoso dispositivo policiaco dispuesto para la represión se encontró con una multitud enardecida ahí y en muchos lados. Sí, es el alza a la gasolina, pero también el autoritarismo, los asesinatos, las desapariciones, el saqueo de los recursos naturales y, también, la gran burla. El cinismo de diputados y senadores de todos los colores (incluyendo los que con descaro se dicen inconformes), de los magistrados y los jueces, que a sus desorbitados salarios agregan para ellos hoy vales mensuales de gasolina hasta por 10 mil pesos.

Los saqueadores son unos y no se roban pantallas planas, sino bosques, montañas, subsuelo, aguas y hasta del viento quieren hacer negocio. No hay que confundirse, son de todos los colores y están en todos lados. Toca organizarse contra ellos.



0 comentarios

1000/1000
Los comentarios publicados y las posibles consecuencias derivadas son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Está prohibido la publicación de comentarios discriminatorios, difamatorios, calumniosos, injuriosos o amenazantes. Está prohibida la publicación de datos personales o de contacto propios o de terceros, con o sin autorización. Está prohibida la utilización de los comentarios con fines de promoción comercial o la realización de cualquier acto lucrativo a través de los mismos. Sin perjuicio de lo indicado ANRed se reserva el derecho a publicar o remover los comentarios más allá de lo establecido por estas condiciones sin que se pueda considerar un aval de lo publicado o un acto de censura. Enviar un comentario implica la aceptación de estas condiciones.
Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


Ir arriba