25/06/2015

A 13 años de la Masacre de Avellaneda

10410581_1636087753298906_944914818222414299_n.jpg

Al cumplirse 13 años de la Masacre de Avellaneda, que se cobró la vida de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, teniendo como responsables al policía Alfredo Franchiotti y al gobierno nacional y provincial de la mano de Eduardo Duhalde y Felipe Solá, realizamos un recorrido fotográfico por la vida de los piqueteros asesinados aquél 26 de Junio de 2002. Por COB La Brecha


Dario empezó a militar de adolescente. Alrededor del año 2000 salió a militar en el barrio donde vivía, que era Claypole. En ese año, se integró al Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD) de Almirante Brown que recién nacía en medio de un contexto de profunda desocupación, pobreza y exclusión.

Cuando los vecinos lo vieron no entendían qué hacía ese ‘pendejo’ metido entre ellos. Un pibe con secundario completo, que entendía computación y algo de inglés. Era un bicho raro para ellos.

10455644_1636087779965570_6003250164148393540_n.jpg

Maxi era compañero, artista, trabajador desocupado y piquetero. Se había sumado al MTD de Guernica dos meses antes de aquél 26 de Junio.

10313863_1636087793298902_7831628123798969956_n.jpg
Dario Santillán en una de las tantas marchas del 2002.

11351132_1636093459965002_2796728171773701738_n.jpg
Darío trabajando en la bloquera del MTD Lanús. (Imagen Junio 2002)

11391329_1636102639964084_7402387882903152747_n.jpg
Piquete en Puente Pueyrredón. (Año 2001)

11053338_1636087723298909_870474711229513135_n.jpg
El 26 de junio de 2002 la Policía en complicidad con el Gobierno Nacional, encabezado por Eduardo Duhalde en Nación y Felipe Solá en Provincia, estaba definido a ejecutar una feroz represión aleccionadora al Movimiento Piquetero que se ponía en pie de lucha ante una realidad de extrema pobreza, exclusión y desocupación.

11046175_1636087733298908_7593232378120151338_n.jpg
Además de los asesinatos de Dario y Maxi, hubo decenas de heridos, hospitalizados y detenidos.

11223584_1636095636631451_1906932784738154201_n.jpg
A Dario le disparan por la espalda a pocos metros de donde yacía Maxi.
Hoy, uno de los responsables materiales, Alfredo Fanchiotti condenado a prisión perpetua, goza de un régimen de prisión abierta.
Los responsables políticos e ideológicos siguen impunes.

11206048_1636092066631808_4126880692457149399_n.jpg
Darío toma con su mano a la de Maxi que yacía herido en el hall de la Estación Avellaneda, compañero al que, aunque no conoce, no quiere abandonar.
Segundos más tarde, levanta su otra mano a palma abierta intentando frenar la crueldad policial. Allí el tiempo se detiene.

1467369_1636099003297781_5526116798468639041_n.jpg
La complicidad no fue solo entre el poder político y las fuerzas represivas.
El multimedio publicó la noticia titulando “La Crisis causó 2 nuevas muertes”.

10407784_1636098199964528_3580184789241599504_n-2.jpg
Movilizaciones a un mes de la Masacre de Avellaneda. Miles de personas pidiendo Justicia y Dignidad para la clase popular.

11204446_1636098183297863_3064497986156508658_n.jpg

10501754_1636098083297873_7418820206728127572_n.jpg
16394_1636102399964108_3903742101916336390_n.jpg
El Puente Pueyrredón a un mes de la Masacre de Avellaneda. (Julio de 2002)

11659535_1636102539964094_3767402142528471708_n.jpg
Mural histórico en el Puente Pueyrredón. ¡Maxi y Darío, presentes!

11535879_1636102533297428_7357245659191597506_n.jpg
Maxi y Darío viven en la lucha de cada uno de nosotros. Cada nuevo Junio nos arde rojo.

11012414_1636102599964088_3717421495600862505_n.jpg

1982283_1636102603297421_8746183689028660334_n.jpg

Maxi y Darío para nosotros no están en la tierra, ni en el cielo. Entonces, las flores las llevamos, cada día, en nuestra memoria.
¡Maxi y Dario, siempre presentes! , ¡No están solos, viven en nuestra lucha!



0 comentarios

1000/1000
Los comentarios publicados y las posibles consecuencias derivadas son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Está prohibido la publicación de comentarios discriminatorios, difamatorios, calumniosos, injuriosos o amenazantes. Está prohibida la publicación de datos personales o de contacto propios o de terceros, con o sin autorización. Está prohibida la utilización de los comentarios con fines de promoción comercial o la realización de cualquier acto lucrativo a través de los mismos. Sin perjuicio de lo indicado ANRed se reserva el derecho a publicar o remover los comentarios más allá de lo establecido por estas condiciones sin que se pueda considerar un aval de lo publicado o un acto de censura. Enviar un comentario implica la aceptación de estas condiciones.
Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


Ir arriba