29/09/2014

La sombra del éxito

tapa-2149.jpg

Desde el auditorio de Radio Nacional -en la conferencia titulada “Agrotóxicos y Salud”-, Fabián Tomasi compartió con el público cordobés las graves consecuencias de los plaguicidas, ante el continuo contacto con los seres vivos. Por ECOSCordoba


Texto por @LeandroRoss y @Melidassano

Audios @Javitoenred

Sin querer generar impresión en la gente, Fabián Tomasi -ex peón rural de la localidad de Basavilbaso, Entre Ríos- se reconoce como un afectado directo de las sustancias químicas que se están esparciendo por todo el país. Su hija lo asiste en todo al igual que su madre de 80 años, pese a la inmovilidad en su extremidades, producido por una polineuropatía tóxica. A avanzada edad se le declara una discapacidad motriz, como consecuencia de su trabajo, en una fábrica de fumigaciones.

“A mi nadie me preparó para ser discapacitado”, se presenta Tomasi. En contra del modelo agroindustrial se refiere a los agrotóxicos acusando que “éstas sustancias están preparadas para matar”.

Convencido que su verdad será silenciada; tal vez por el miedo social al hablar de la muerte y porque estas sustancias se acumulan de manera silenciosa, como las riquezas del agronegocio. Su cuerpo denuncia la negligencia con la que se trabaja en el campo, sin posibilidad alguna de tapar la “responsabilidad social” que le cabe a las multinacionales. Su mente denuncia a través de sus claras convicciones que el modelo productivo industrial no ha logrado romper del todo con la inteligencia emocional de los seres humanos.

Sostiene que este modelo productivo se está metiendo con la salud de los niños y ha vuelto el suelo improductivo, de tal manera que “van a tener que alquilar camellos, porque lo único que van a encontrar es arena, en vez de tierra fértil”.

2-1174.jpg
“¿Quién me va hacer caso a mi, si la soja va a salvar el país? Yo soy el loco que algunos padres asustan a sus hijos, diciéndoles que si no comen me van a llamar. Yo soy el boludo que me dejé intoxicar, eso es lo que opinan en mi ciudad”, cuenta Tomasi con su voz quebrada.

“Yo necesito exponerme para que mi hija aprenda. Es lo único que me importa, que ella sepa que cuando uno padece algo, pocas personas van a intentar ayudarnos. Yo estoy solo. A mi nadie me regaló nada, me jubilé por mi propia capacidad”.

Escuchar charla en el auditorio Radio Nacional Córdoba >>

En diálogo con ECOS Córdoba, Fabián Tomasi nos expresó el duelo que tiene con la vida.

“Suelo hablar mucho. Y me extiendo mucho. Ese es el problema que tengo: tengo tantas cosas para decir que cada vez que alguien me da bola, porque nadie me da bola, me pasa eso”.

1-1495.jpg

ECOS Córdoba- Estás ahora en Córdoba.

Sí, fui invitado a esta reunión para poder contar un poco de mi problema. Yo estoy afectado por agroquímicos. Tengo polineuropatía tóxica, declarado por el Anses cuando me jubile; o sea, el certificado que tengo fue otorgado por medio del Estado. También se lo llama como “la enfermedad del zapatero”. Porque el zapatero cuando pone el pegamento, absorbe el solvente que el pegamento larga y le produce lo mismo que me produjo a mi, que es una afección en el sistema nervioso central. Lo sufren también los nenes que aspiran “poxy-ran”, el mismo problema que tengo yo, agravado que los solventes que atraen estos químicos, son directamente diseñados para matar.

EC-¿En qué año empezaste a trabajar?

No te sabría decir. Sé que fueron dos etapas. La primera salí supuestamente bien. En la segunda vez, que fallece el dueño de la empresa, me convoca el hijo. Y ahí empiezo a tener problemas en las extremidades, en las manos, con insensibilidad. Y me tratan por diabetes. Hasta que me dicen que no podía ser. Y un médico holandés se animó a darme mi primer certificado, diciendo que lo mío era intoxicación por químicos.

EC-¿Y estás haciendo una terapia alternativa?

Estoy con terapia neural, que la medicina común llama alternativo, porque tienen miedo que la gente sepa que es mucho mas eficiente que la medicina común que practican. A mi la medicina me soltó la mano, no sabía que me pasaba. Gracias a la terapia neuronal, conseguí volver a caminar, controlar mis esfínteres y fue todo regalado.

EC-¿Podes contar otros casos similares?

No, no necesariamente. Porque en cada persona actúa de diferente manera. Ataca al organismo y, según la debilidad que encuentre, es lo que concluye en llámese cáncer, esterilidad, polineuropatías”¦

EC-¿Seguís viviendo en el mismo pueblo?

Estoy viviendo en el mismo lugar. No me voy a ir de ahí. Es Basavilbaso, Entre Ríos. Todo sojero. Pero no me gusta hablar solamente de la soja. Porque esto no es un problema de la soja. Esto es un problema que están generando commodities, que cuando los políticos se den cuenta y dejen de contar la plata que esta gente le dio, van a tener que alquilar camellos; porque no van a tener tierra, van a tener arena. Nos están dejando sin tierra, nos están dejando sin nada. Y como hay tanta plata, nos salva del default, nadie va ir en contra de esto. Los locos somos los que intentamos decir la única verdad, porque no hay dos verdades, hay una sola. Son sustancias diseñadas para matar.

EC-¿Estás hablando de un sistema productivo?

El sistema productivo industrial es un sistema implantado por Monsanto para generar dinero en economías emergentes. De darle de comer a los chanchos de China y así acabar el hambre, como dicen. Claro, con 1.500 millones de habitantes es fácil, comiendo de la manera que están comiendo, que el hambre disminuya. Pero eso también es una mentira eso.

EC-¿Iniciaste algo contra la empresa?

No. La verdad se defiende de una sola manera. Si yo cobro, no puedo poner la verdad, porque se me puede cuestionar de que lo mío es por interés. Yo defiendo la vida y ellos defienden un negocio. Y ahí se acaba la discusión.

EC-¿Y quién te sostiene, después de tener la posibilidad de volver al trabajo?

Cuando yo intente jubilarme, me presenté al Anses por otro trabajo que tenía. Y me declaran que tengo una incapacidad del 80% del cuerpo y me dicen que tengo polineuropatía tóxica. En el Anses, organismo del estado. Ese certificado lo tengo guardado bajo llave, con un escribano. Quien me quiera creer, que me crea. Y si no, eso no sale ahí. Eso es lo que me afecta. Y sigue avanzando. Yo ya perdí mis piernas, retengo muy poco mis esfínteres, no me funcionan las manos, se me achican los dedos. Con la terapia neural, este dedo se me había podrido. Y un día me sacan la venda del hospital, y se me había regenerado. Y nadie supo cómo pudo haber sido; me lo iban a amputar. Nunca me supieron decir si yo era lagarto o cómo había podido recuperar el dedo.

EC- Y trabajando sobre esa verdad, ¿cuántos Fabián Tomasi se necesitan para que la gente reflexione?

Mira, lamentablemente yo no termino de convencerme de que esto es el principio. Mientras genera el dinero que genera, vamos a tener mucho más problemas de lo que tenemos ahora. Porque no es solamente el problema humano, sino el mas importante; el problema que tenemos acá es que están devastando todo el entorno humano, todo lo que se llama medio ambiente. Y nadie se ha puesto a pensar que muchos de los animales que están desapareciendo dependen que nosotros sigamos dependiendo de los alimentos. Voy a marcar la abeja como el principal afectado y a los peces. Y cuando hay avances mosquitos, nadie se pregunta porqué. Porque falta el depredador, lo han matado las fumigaciones. No son fitosanitarios, es un error de la FAO [NdR: es la Organización para la Alimentación y la Agricultura de la ONU]. Porque no curan nada. Son sustancias hechas para matar.

Escuchar audio de la entrevista >>



0 comentarios

1000/1000
Los comentarios publicados y las posibles consecuencias derivadas son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Está prohibido la publicación de comentarios discriminatorios, difamatorios, calumniosos, injuriosos o amenazantes. Está prohibida la publicación de datos personales o de contacto propios o de terceros, con o sin autorización. Está prohibida la utilización de los comentarios con fines de promoción comercial o la realización de cualquier acto lucrativo a través de los mismos. Sin perjuicio de lo indicado ANRed se reserva el derecho a publicar o remover los comentarios más allá de lo establecido por estas condiciones sin que se pueda considerar un aval de lo publicado o un acto de censura. Enviar un comentario implica la aceptación de estas condiciones.
Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


Ir arriba