26/04/2011

Estudiantes se oponen a reforma de carreras que intenta imponer el Consejo Superior de la UNGS

acto-3.jpg El miércoles 20 de abril, alrededor de un centenar de estudiantes interrumpió la sesión del Consejo Superior de la UNGS. El reclamo era por que no se apruebe una reforma de las carreras que fue discutida por muy pocos, y diseñada de manera exclusiva por los Directores de los Institutos sin la participación estudiantil. Es la primera vez en la corta historia de la universidad que sucede una medida de acción directa de este tipo por parte de los estudiantes. Este martes 26 a las 17:00 en el Campus se realizará una Asamblea General de Estudiantes para consensuar los pasos a seguir. Reproducimos el comunicado elaborado por la Presidencia del Centro de Estudiantes. Imágenes de la jornada. Por La Mecha- Presidencia CEUNGS.


Difundimos el siguiente comunicado de prensa:

Declaración de la Presidencia del Centro de Estudiantes ante los hechos ocurridos en el Consejo Superior del miércoles 20/04/11

Sobre lo predecible y lo sorpresivo, lo inevitable y lo innecesario

El miércoles 20 de abril, estudiantes de la UNGS impidieron que se trate en el Consejo Superior el documento sobre la Reforma formativa elaborado por los Directores de Institutos. No eran pocos para una universidad como la nuestra que es pequeña y parece tranquila. Tampoco eran grupos previamente organizados. Eran estudiantes de diversas carreras (y con diversa formación en la misma carrera) preocupados por su futuro y el de los estudiantes que van a venir. Estaba también el Centro de Estudiantes (la presidencia y todas las agrupaciones que lo componen).

El poco diálogo con las autoridades dejó frases como esta no es la forma, la interrupción del Consejo Superior es gravísima, estos reclamos los deslegitiman como interlocutores. Fueron las palabras de quienes dicen no expresarse a los gritos, las palabras compartidas por quienes sorprendidos solo creyeron que tal medida fue innecesaria.

Contrariamente para nosotros, lo único sorpresivo del miércoles fue la incomprensión del reclamo. Creíamos haber hecho lo suficiente para que las autoridades entiendan lo gravísimo que fue cerrar un proceso arduo de discusión, de dos años de duración, solo entre 4 Directores, lo difícil que iba ser explicarles a los estudiantes que las cosas no iban a cambiar en casi nada. Creíamos que las autoridades comprendían que las propuestas presentadas por La Mecha no eran de La Mecha , sino del conjunto de estudiantes con los cuáles charlamos durante estos años, comentándoles paso por paso los caminos que el proceso tomaba, en las cursadas, en los recreos, haciendo charlas, reuniones por carreras, actividades públicas y charlas en los pasillos. Desde un tiempo a esta parte, la mesita que tenemos en el módulo 7 tenía una pregunta recurrente: ¿y, qué pasa con la reforma? Pregunta que expresaba también expectativas. Expectativas que no eran sólo de la agrupación que actualmente conduce el Centro de Estudiantes.

Pasó que tuvimos que decir lo que pasó. Que esta etapa se cerró con un acuerdo de directores que no contempla ninguna de las cosas que a todos, no solo a los de La Mecha , nos preocupan. Y decimos ninguna, no porque caprichosamente pensemos que deban estar todas incluidas, sino sencillamente porque no hay ninguna.
La sorpresa de muchos puso en evidencia la incomprensión. A estas alturas nos parece que en nuestra universidad a pesar de que a veces se nos escucha, no se nos comprende. La compresión no implica compartir lo reclamado. Implica aceptar como legítimos los reclamos y las acciones de quienes estudian en esta universidad. Implica no impugnar sin antes preguntarse por qué pasa lo que está pasando.

Es indudable que en nuestra universidad se cuidan mucho las formas. Y que en ese valor se amparan quienes fueron sorprendidos por estudiantes gritando. Pero ¿la presencia de tantos estudiantes, quizás muchos por primera vez en un Consejo Superior, no amerita preguntarse por qué antes de hacer una defensa tan férrea por las formas?

¿Por qué pasa esto si los estudiantes venían participando de las instancias brindadas por la institución para discutir la reforma? ¿Por qué pasa esto si tienen representantes estudiantiles y de graduados en el Consejo Superior? ¿Por qué pasa esto si el propio Centro de Estudiantes había participado bajo otras formas de la discusión de la oferta?

Nosotros tenemos algunas respuestas y otras impresiones. Desde la actual conducción tenemos que decir que no llegamos a esto porque queremos. Nosotros no interrumpimos el Consejo Superior porque no se hacía lo que nosotros queríamos, o porque perdimos alguna votación en otro lado. Los directores interrumpieron nuestra participación institucional, que siempre fue limitada e insuficiente, con un documento que expresa un frágil acuerdo político en el que ni siquiera tuvieron la delicadeza de contemplar algunos de los puntos expresados por los estudiantes. Nosotros gritamos ante el silencio de los directores que a puertas cerradas quisieron definir el futuro de las carreras de la universidad. Esos gritos no son más violentos que los acuerdos cerrados. Pues si gritar significa no cuidar las formas, cerrar este proceso con un acuerdo de directores significa olvidar la política y privilegiar el recuento de porotos. No creemos que solo cuidando las formas se llegue a tomar buenas decisiones en instituciones complejas como las universidades. Se trata también de tener presentes en las decisiones a todos los actores relevantes y, sobre todo, de no olvidar a los principales destinatarios de esas decisiones.

Nosotros participamos del cogobierno de la universidad a pesar de la escandalosa distribución en la representación. Y entendimos, en un principio, que en el debate previo y abriendo el proceso de discusión a los estudiantes algo de esa desigualdad en la representación podía ser sorteada a partir del consenso. Pero una vez más, como con la gestión anterior, se cortó la discusión y se privilegió la decisión. Una decisión sin vueltas desde el momento en el que ingresó en la orden del día. La actual gestión, a pesar del reconocimiento que públicamente ha expresado sobre la desigual representación en los órganos de cogobierno, llevó un acuerdo cerrado para que se discuta y sea votado en el Consejo Superior. Eso y decir alpiste!… para nosotros es la misma cosa.

La UNGS cambió. Si hace 18 años pudieron crear carreras y estructuras institucionales fantasmas y sostenerlas con impunidad pese a los fracasos evidentes en las estadísticas, hoy ya no es posible. No es posible porque los estudiantes han devenido en sujetos. Esto no ha ocurrido por caprichos utópicos o por la influencia de dirigentes estudiantiles importados, sino simplemente porque la UNGS no es más un proyecto, es una realidad. Y en la realidad hay cosas que no funcionan.

No funcionan algunas carreras, no funciona la estructura ciclada, no funciona tomar decisiones como en un pequeño hogar y posiblemente no funcione más la universidad si continúan sin resolverse los problemas que motivaron esta revisión.
A los estudiantes que estuvieron los felicitamos por luchar por lo que les corresponde, que no es ni más ni menos que una parte de la decisión sobre el futuro de sus carreras. Romper las formas tuvo la ventaja de que algunos comiencen a entender de qué hablamos cuando hablamos de participación. A ellos, y especialmente a los 4 Directores de Institutos, los invitamos a dejar la sorpresa y proponer soluciones para un conflicto que fue inevitable.

A los estudiantes, nos resta ahora seguir trabajando por nuestras propuestas y exigir la incorporación de esas demandas en el proceso de revisión de nuestras carreras.

Los esperamos a tod@s el martes 26 a las 17:00 en el Campus. Se realizará una Asamblea General de Estudiantes para consensuar los pasos a seguir.

La Mecha – Presidencia CEUNGS

Comunicación:

 Damián: 15-3412-1700

 Mail: lamechaestudiantil@yahoo.com.ar o ceungs@ungs.edu.ar



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