17/09/2009

Bloqueo a Cuba: con Obama todo sigue igual de mal

Obama_AmLat.jpg Barack Obama prorrogó cual trámite el Bloqueo contra Cuba. La medida es firmada año tras año por los presidentes estadounidenses ya que considera a la república caribeña una amenaza a su seguridad nacional e intereses. ANRed reproduce en este artículo un informe sobre las herramientas “legales” que se aplican actualmente y algunas de sus consecuencias económicas. Gentileza Prensa Embajada de Cuba


El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba desde hace 50 años, es la expresión más elevada de una política cruel e inhumana, carente de legalidad y legitimidad y deliberadamente diseñada para provocar hambre, enfermedades y desesperación en la población cubana. Nada cambió en el transcurso de diez gobiernos norteamericanos sucesivos, como no fuera para recrudecer esta política. Nada esencial ha cambiado tampoco desde la llegada al poder del nuevo Gobierno estadounidense, establecido en enero de 2009.

Con el incumplimiento absoluto de la Resolución 63/7, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 29 de octubre de 2008, en una votación de 185 Estados a favor y sólo 3 en contra, el Gobierno de los Estados Unidos, lejos de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero que impuso contra la República de Cuba, ha mantenido en vigor las leyes, disposiciones y prácticas que le sirven de sustento. Se ha continuado reforzando los mecanismos políticos, administrativos y represivos para su instrumentación más eficaz y deliberada.

El actual gobierno de los Estados Unidos, ha continuado aplicando el bloqueo contra Cuba con todo rigor. No se ha enunciado y mucho menos emprendido acción alguna para desmontar el complejo entramado de leyes y disposiciones administrativas que conforman las bases legales y las regulaciones del bloqueo. Tampoco han sido modificados los fundamentos sobre los que se erige esa política. Así lo demuestran las legislaciones y regulaciones vigentes que se relacionan a continuación.

 Ley de Comercio con el Enemigo (TWEA, por sus siglas en inglés). Fue promulgada como medida de guerra en 1917 para restringir el comercio con naciones consideradas hostiles. Se expandió su aplicación con posterioridad, para autorizar al Presidente la regulación de transacciones de propiedad que involucraran en un país extranjero a alguno de sus nacionales, tanto en tiempo de guerra como “durante cualquier otro período de emergencia nacional declarado por el Presidente”. En esta ley se basan las primeras regulaciones del bloqueo contra Cuba de 1962.

 Ley de Asistencia Exterior. Mediante esta ley, promulgada en septiembre de 1961, el Congreso de los Estados Unidos autorizó al Presidente de ese país a establecer y mantener “un embargo total sobre el comercio entre los EE.UU. y Cuba”. También prohibió el otorgamiento de cualquier ayuda al Gobierno de Cuba.

 Ley de Administración de las Exportaciones (EAA, por sus siglas en inglés). Adoptada en 1979, como resultado de la revisión de los controles sobre las exportaciones. Otorgó al Presidente la autoridad para controlar, en general, las exportaciones y reexportaciones de bienes y tecnología y, en particular, para restringir aquellas exportaciones que contribuyeran al potencial militar de cualquier país, en detrimento de la seguridad nacional de los EE.UU.

 Ley para la Democracia Cubana (CDA, por sus siglas en inglés). Esta ley, más conocida como la Ley Torricelli, fue firmada por el Presidente Bush padre en octubre de 1992. Con ella, el gobierno de los Estados Unidos reforzó las medidas económicas contra Cuba y brindó sustento normativo a la extraterritorialidad del bloqueo. Prohibió a compañías subsidiarias norteamericanas en terceros países realizar transacciones con Cuba o nacionales cubanos y la entrada a territorio norteamericano, durante un plazo de 180 días, de los barcos de terceros países que hubieran tocado puertos cubanos, entre otras restricciones.

 Ley para la Solidaridad Democrática y la Libertad Cubana. Conocida como la Ley Helms-Burton. Fue aprobada por el presidente Clinton en marzo de 1996. Busca desestimular la inversión extranjera e internacionalizar el bloqueo a Cuba. Codificó las disposiciones del bloqueo, limitó las prerrogativas del Presidente para suspender esta política y amplió su alcance extraterritorial. Denegó la entrada a los EE.UU. a los directivos de empresas extranjeras (y a sus familiares) que invirtieran en propiedades “confiscadas” en Cuba y estableció la posibilidad de presentar demandas en su contra en los tribunales de EE.UU.

 Ley de Administración de las Exportaciones (EAA, por sus siglas en inglés). Adoptada en 1979, como resultado de la revisión de los controles sobre las exportaciones. Otorgó al Presidente la autoridad para controlar las exportaciones y reexportaciones de bienes y tecnologías, en particular, para restringir las exportaciones que contribuyeran al potencial militar de cualquier país, en detrimento de la seguridad nacional de EE.UU.

 Regulaciones de Administración de las Exportaciones(EAR, por sus siglas en inglés). Entre ellas, se ubica la prohibición de las exportaciones de los EE.UU. hacia Cuba, salvo en el caso de las excepciones que se especifican en la propia regulación o las que se autorizan mediante licencias emitidas por el Buró de Industria y Seguridad, del Departamento de Comercio. Dichas regulaciones están amparadas en la Ley de Comercio con el Enemigo y en la Ley de Administración de las Exportaciones.

La extensión de las legislaciones y regulaciones antes mencionadas, demuestra, además, que ningún bloqueo ha sido tan abarcador y brutal contra un pueblo como el que los Estados Unidos han mantenido contra Cuba. Este clasifica, por un lado, como un acto de genocidio, en virtud del inciso c del artículo II de la Convención de Ginebra de 1948 para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio y, por otro, como acto de guerra económica, de acuerdo con la establecido en la Declaración relativa al Derecho de la Guerra Marítima adoptada por la Conferencia Naval de Londres en 1909..

El bloqueo contra Cuba no es una cuestión bilateral entre nuestro país y los Estados Unidos. La repetida aplicación extraterritorial de las leyes norteamericanas y la persecución contra los legítimos intereses de empresas y ciudadanos de terceros países afectan significativamente la soberanía de muchos otros Estados.

Al amparo de esa política, continúan aplicándose sanciones a empresas norteamericanas y europeas por realizar transacciones con Cuba. Los enfermos cubanos no pueden beneficiarse, en muchas ocasiones, de nuevos medios de diagnóstico, tecnologías y medicamentos, aunque de ellos dependan sus vidas, porque independientemente de que estos fueran producidos o estén disponibles en un tercer país, las leyes del bloqueo prohíben que Cuba los adquiera si alguno de sus componentes o programas proceden de los Estados Unidos.

Según cálculos muy conservadores el daño directo a Cuba como resultado del bloqueo, hasta diciembre del 2008, supera los 96 mil millones de dólares, cifra que ascendería a 236 mil 221 millones de dólares, si el cálculo fuera realizado a los precios actuales del dólar norteamericano. No es difícil imaginar el progreso que Cuba habría alcanzado y del cual se le ha privado si durante estos 50 años no hubiese estado sometida a esta brutal guerra económica.

En abierto desafío al creciente reclamo dentro y fuera de los EE.UU. para que se elimine esta política, el nuevo gobierno norteamericano ha reiterado una y otra vez su intención de mantener el bloqueo contra Cuba. El propio Vicepresidente estadounidense, Joseph Biden declaró: “EEUU mantendrá el bloqueo como herramienta de presión contra Cuba”.

En los capítulos del presente Informe se esboza el verdadero alcance de las medidas respecto a Cuba adoptadas por la nueva Administración de los Estados Unidos y se registran las afectaciones provocadas por el bloqueo a Cuba en el período de marzo de 2008 a abril de 2009.

La Nueva Administración Norteamericana. Medidas Adoptadas

La ofensiva mediática y diplomática desplegada por el gobierno de los EE.UU. podría inducir, erróneamente, a la creencia de que ha comenzado a desmontarse el bloqueo contra Cuba. Sin embargo, nada está más lejos de la verdad, como se demuestra a continuación:

¿Cuáles son las medidas adoptadas por la Casa Blanca?

 Eliminación de las restricciones a las visitas familiares -con un límite hasta el tercer grado de consanguinidad- de los cubanos residentes en Estados Unidos.

 Eliminación de las restricciones al envío de remesas de los cubano-americanos a sus familiares en Cuba con un límite hasta el tercer grado de consanguinidad y excluyendo a “miembros del Gobierno de Cuba” y “miembros del Partido Comunista de Cuba”.

 Ampliación del rango de artículos que pueden ser enviados en paquetes como regalos.

 Otorgamiento de licencias para que empresas norteamericanas amplíen determinadas operaciones de telecomunicaciones con Cuba.

Estas medidas, si bien reparan en parte una grave injusticia, al devolver a los cubanos residentes en los EE.UU. su derecho de visitar a sus familiares en Cuba -el que les fuera arrebatado por el gobierno de George W. Bush -son insuficientes y de alcance muy limitado, puesto que no van más allá de la intención de retornar a la situación en el plano de las relaciones familiares existentes en el año 2004, cuando ya el bloqueo económico estaba en pleno vigor y aplicación.

Asimismo, a pesar de que se derogan totalmente las limitaciones a la frecuencia y duración de las visitas arriba mencionadas, de que se restituye un concepto más amplio, aunque con restricciones, de familiares que pueden ser visitados y de que se incrementa el límite de gastos diarios en que pueden incurrir los visitantes, se mantiene la prohibición de viajar a cubanos residentes en los EE.UU. que no tengan familiares en Cuba.

Las medidas referidas tampoco atienden en lo absoluto la restitución del derecho constitucional de los ciudadanos norteamericanos de viajar libremente a Cuba, único país del mundo al que se les impide visitar.

En cuanto al eventual otorgamiento de licencias para que empresas norteamericanas amplíen determinadas operaciones de tele-comunicaciones con Cuba, hay que destacar que esta medida no es nueva. La Ley Torricelli estableció un marco legal que permite, desde 1992, ofrecer servicios de telecomunicaciones a Cuba. Sin embargo, desde esa misma época, las diferentes administraciones limitaron esa posibilidad a las comunicaciones telefónicas y restringieron, incluso, el tipo de servicio que las compañías norteamericanas pueden proveer. Ninguna medida de las recientemente anunciadas indica que esas limitaciones o restricciones vayan a ser modificadas. Hasta el momento, su naturaleza es esencialmente mediática. No se ha realizado anuncio alguno sobre las regulaciones que deben acompañar la medida.

IMPACTOS

Consecuencias del Bloqueo en Sectores de Mayor Impacto Social

Impactos sobre el Sector Externo de La Economía

Impactos del Bloqueo sobre Sectores variados de la Economía Cubana

Oposición a la Política Genocida de Bloqueo contra Cuba

En los últimos meses, ha aumentado la atención internacional al tema de las relaciones bilaterales entre los EE.UU y Cuba. Evidentemente, el reclamo a favor de que se elimine el bloqueo contra Cuba y cese la política de hostilidad contra un pequeño país, es más fuerte y firme que nunca.

El pasado 29 de octubre, por decimoséptima ocasión consecutiva, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó, con el apoyo de una abrumadora mayoría de sus Estados Miembros, la resolución “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba” (63/7), en la votación más alta que haya alcanzado esta resolución en ese órgano de las Naciones Unidas.

La Asamblea General, con el voto favorable de 185 de sus miembros, reiteró de modo categórico el llamado a que se descontinúe esta política ilegal y genocida que impone el Gobierno de los Estados Unidos al pueblo cubano. Ese apoyo de la comunidad internacional es coherente con su rechazo a la aplicación de medidas económicas, comerciales y financieras unilaterales con efectos extraterritoriales y que son contrarias al derecho internacional y a los principios de la Carta de las Naciones Unidas.

Son muchas las voces que se levantan en el mundo a favor del cese de esta inhumana política. En el período que abarca este Informe, se produjeron numerosos pronunciamientos con el reclamo del fin de esta política. Sobresalen entre ellos:

1. El 16 de mayo de 2008, se adoptó la Declaración de la V Cumbre América Latina y el Caribe-Unión Europea, celebrada en Lima, Perú. En uno de sus párrafos, los Jefes de Estado y de Gobierno de ambas regiones, acordaron la siguiente formulación: “(“¦) Rechazamos con firmeza todas las medidas coercitivas de carácter unilateral y efecto extraterritorial que sean contrarias al Derecho Internacional y a las normas generalmente aceptadas del libre comercio. Coincidimos en que este tipo de prácticas representa una amenaza grave para el multilateralismo. En este contexto, y en referencia a la resolución A/RES/62/3 de la AGNU, reafirmamos nuestras bien conocidas posiciones sobre la aplicación de las disposiciones extraterritoriales de la Ley Helms-Burton”.

2. El 3 de octubre de 2008, los Jefes de Estado o Gobierno del Grupo de Estados de Africa, Caribe y Pacífico (ACP), reunidos en su 6ta Conferencia Cumbre celebrada en Ghana, aprobaron la “Declaración de Accra”, en la que se “condena el uso de medidas unilaterales coercitivas tales como las sanciones ilegales adoptadas contra ciertos países en desarrollo con el propósito de impedir a dichos países el ejercicio de su derecho de determinar su sistema político, económico y social y rechazan, la aplicación de leyes y medidas unilaterales y extraterritoriales contrarias al derecho internacional, tales como la ley Helms-Burton.”

3. El 8 de diciembre de 2008, los Jefes de Estado o Gobierno de Cuba y de los Estados que integran la Comunidad del Caribe (CARICOM), reunidos en ocasión de la Tercera Cumbre Cuba-CARICOM, adoptaron una declaración en la que se insta a que se “ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra la República de Cuba y [en la que se] exhorta al gobierno de los Estados Unidos de América a atender al abrumador llamamiento de la inmensa mayoría de los miembros de las Naciones Unidas, y a levantar con efecto inmediato el injusto bloqueo económico, comercial y financiero impuesto contra la República de Cuba y el cese de la aplicación de las medidas adoptadas el 6 de mayo de 2004”.

4. El 17 de diciembre de 2008, los Jefes de Estado o Gobierno de los países de América Latina y el Caribe, reunidos en Brasil, en ocasión de la Primera Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo, adoptaron una Declaración Especial sobre la necesidad de poner fin al bloqueo económico contra Cuba en la que rechazaron “de la forma más enérgica la aplicación de leyes y medidas contrarias al Derecho Internacional como la Ley Helms-Burton”; “exhortaron al Gobierno de los Estados Unidos de América a que ponga fin a su aplicación” y “a que cumpla con lo dispuesto en 17 resoluciones sucesivas aprobadas en la Asamblea General de las Naciones Unidas y ponga fin al bloqueo económico comercial y financiero que mantiene contra Cuba”.

5. Los países de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), han rechazado reiteradamente y de modo categórico el bloqueo impuesto contra Cuba por los Estados Unidos. En su reunión Cumbre celebrada en Cumaná, Venezuela, el 17 de abril de 2009, los Jefes de Estado o de Gobierno de los países miembros del ALBA, reiteraron su condena al bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos contra Cuba y decidieron reiterar “la Declaración que todos los países de América Latina y el Caribe adoptaron el 16 de diciembre de 2008 sobre la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos de América a Cuba, incluida la aplicación de la llamada ley Helms-Burton”.

6. Los Ministros de Relaciones Exteriores del Movimiento de Países No Alineados, en ocasión de la Reunión Ministerial del Buró de Coordinación del Movimiento, celebrada en La Habana, del 27-30 de abril de 2009, “reiteraron una vez más su llamamiento al gobierno de los Estados Unidos de América a poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba que, además de ser unilateral y contrario a la Carta de las Naciones Unidas, al derecho internacional, así como al principio de buena vecindad, causa grandes pérdidas materiales y daños económicos al pueblo de Cuba”. Además: “instaron una vez más al estricto cumplimiento de las resoluciones 47/19, 48/16, 49/9, 50/10, 51/17, 52/10, 53/4, 54/21, 55/20, 56/9, 57/11, 58/7, 59/11, 60/12, 61/11, 62/3 y 63/7 de la Asamblea General de las Naciones Unidas”; “expresaron su profunda preocupación por el creciente carácter extraterritorial del bloqueo contra Cuba”; y “rechazaron el reforzamiento de las medidas adoptadas por el gobierno de los Estados Unidos para recrudecer el bloqueo, así como todas las demás medidas aplicadas por el gobierno de los Estados Unidos contra el pueblo de Cuba”.

7. En la Declaración de la VI Cumbre Extraordinaria de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América -Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), celebrada en Maracay, República Bolivariana de Venezuela, el 24 de junio de 2009, los Jefes de Estado o Gobierno de los países miembros “ratificaron su condena absoluta al bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos contra Cuba y reiteraron su reclamo para que este sea eliminado de forma incondicional e inmediata.”

La oposición al bloqueo crece también de modo significativo en los propios Estados Unidos.

El 8 de mayo de 2008, el Comité de Turismo y Viajes de la Cámara de Representantes de Alabama, aprobó una resolución en la que solicitaba al Presidente Bush, a la Secretaria de Estado Condoleezza Rice y al Congreso, levantar las restricciones de viajes a Cuba, especialmente desde el Estado de Alabama.

El 27 de mayo de 2008, el diario The Washington Post publicó el artículo “El loco bloqueo contra Cuba”, de Eugene Robinson, en el que calificó la política hacia nuestro país de “increíblemente estúpida (…) infantil, irresponsable y contraproducente”

Del 23 al 25 de septiembre de 2008, la compañía Zogby Internacional y Diálogo Interamericano, realizaron una encuesta a 2700 votantes norteamericanos probables, sobre diferentes temas que afectan a América Latina. Respecto a Cuba, el sondeo arrojó que alrededor del 60% de los encuestados favorecían el criterio de que los EE.UU. revisaran la política hacia Cuba y permitieran el comercio de sus empresas con dicho país. Asimismo, el 68% apoyó que todos los estadounidenses puedan viajar a Cuba.

El 17 de octubre de 2008, la revista norteamericana Science publicó un editorial, firmado por el Secretario de Relaciones Internacionales de la Academia de Ciencias de Cuba y su homólogo de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU., en el que se aboga por el levantamiento de las restricciones al intercambio académico bilateral.

El 24 de octubre de 2008, el representante de la empresa médico-farmacéutica canadiense Cari Med Canadá Trading Inc., Alberto Rodríguez, durante su participación en el VIII Congreso Centroamericano y del Caribe de Anestesiología, Reanimación y Dolor, celebrado en La Habana, expresó que “las licencias que emiten los Departamentos de Comercio y del Tesoro de EE.UU. para poder vender productos a Cuba son extremadamente restringidas, con un grado de detalle muy alto”. Según sus declaraciones, se les solicitan informaciones totalmente absurdas. Asimismo, calificó ese acto de “criminal, genocida y bárbaro”, por obstaculizar el acceso de Cuba a equipos médicos y dispositivos necesarios para salvar vidas humanas.

El 4 de diciembre de 2008, un grupo de organizaciones y asociaciones vinculadas con el comercio, los viajes y la agricultura, dirigieron una carta al Presidente Obama, con el título “Reexaminar la política de los EE.UU. hacia Cuba”, en la que le solicitaron ir más allá de sus promesas de campaña y realizar una revisión más amplia de la política norteamericana. La misiva fue firmada por representantes autorizados de 12 organizaciones, entre las que destacan la Federación Agrícola de EE.UU., la Sociedad Americana de Agentes de Viajes, la Cámara de Comercio de EE.UU., el Consejo Nacional de Comercio Exterior y USA Engage. Ese mismo día, la Asociación de Agentes de Viajes de EE.UU. (ASTA), solicitó al presidente electo, Barack Obama, la eliminación de todas las restricciones de viajes a Cuba.

En noviembre de 2008, el Grupo de Estudios sobre Cuba (GEC) y la Brookings Institution, financiaron una encuesta realizada por la Universidad Internacional de Florida (FIU), durante las tres semanas posteriores a la elección presidencial, con el objetivo de medir la opinión de los cubanoamericanos sobre la política de los EE.UU. hacia Cuba.

El sondeo reveló que, en materia de remesas, el 65% de los encuestados estaba a favor de que se retorne a las condiciones existentes antes del 2003; un 66% apoyó el restablecimiento de los viajes de los cubanoamericanos, mientras que el 67% se manifestó favorable a la eliminación de las restricciones impuestas a los ciudadanos norteamericanos. El 79% consideró que el bloqueo no ha funcionado y el 55% se opuso a que se continúe aplicando. El 65% favoreció el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y los EE.UU. y el 79% opinó que ambos gobiernos deben establecer un diálogo directo sobre temas de interés mutuo.

El 23 de febrero de 2009, se dio a conocer el documento titulado “Cambiar la política hacia Cuba en el interés nacional de EE.UU.”, elaborado por la oficina del Senador Richard Lugar (R-IN) y circulado al pleno del Senado y, en particular, a los miembros del Comité de Relaciones Exteriores.

Tras reconocer el fracaso de la política de los EE.UU. hacia Cuba, el informe plantea una serie de recomendaciones entre las que destacan: reemplazar la condicionalidad en el enfoque de los EE.UU. por un acercamiento o compromiso progresivo; levantar las restricciones de viajes y remesas a los cubanoamericanos; y, revisar las leyes Torricelli y Helms-Burton, así como los informes de la Comisión para la Asistencia a una Cuba Libre. Además, propuso reanudar las conversaciones bilaterales, establecer estrategias de cooperación en la esfera migratoria y en el combate al problema de las drogas y flexibilizar las medidas aplicadas en el área económica.

El 23 de febrero, catorce congresistas firmaron una carta dirigida al Presidente Obama en la que apoyaron el “libre comercio entre Cuba y los EE.UU.”, argumentando las ventajas económicas que pudiera proporcionarles a ambas naciones.
Como se aprecia, en un creciente espectro de la opinión pública de los Estados Unidos se amplifica la percepción de la necesidad de un cambio fundamental de la política gubernamental en relación a Cuba, en lo que constituiría una variable esencial el levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero.

Palabras finales

La conducta del Gobierno de los Estados Unidos desde octubre de 2008 – cuando se adoptó la Resolución 63/7 -, hasta mayo de 2009, confirma que no se ha dado ningún paso por ese país para poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero que impone contra la República de Cuba. Por el contrario, se ha incumplido flagrantemente lo dispuesto por la Asamblea General al reportarse numerosas acciones que refuerzan la política de bloqueo.

El daño económico directo al pueblo cubano por la aplicación del bloqueo económico, comercial y financiero de los EE.UU. contra Cuba hasta diciembre de 2008, calculado de modo muy conservador, asciende a una cifra que supera los 96 mil millones de dólares, cifra que ascendería a 236 mil 221 millones de dólares, si el cálculo fuera realizado a los precios actuales del dólar norteamericano. Esa cifra no incluye los daños directos ocasionados a objetivos económicos y sociales del país por los sabotajes y actos terroristas alentados, organizados y financiados desde los Estados Unidos.
El bloqueo económico, comercial y financiero, impuesto por el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba, continúa siendo el principal obstáculo al desarrollo económico y social del país, así como para su recuperación tras el paso de los tres devastadores huracanes que lo afectaron en el 2008.

El bloqueo viola el Derecho Internacional. Es contrario a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas. Constituye una trasgresión al derecho a la paz, el desarrollo y la seguridad de un Estado soberano. Es, en su esencia y sus objetivos, un acto de agresión unilateral y una amenaza permanente contra la estabilidad de un país. Constituye una violación flagrante, masiva y sistemática de los derechos de todo un pueblo. Viola también los derechos constitucionales del pueblo norteamericano, al quebrantar su libertad de viajar a Cuba. Viola, además, los derechos soberanos de muchos otros Estados por su carácter extraterritorial.

A pesar de los intensos y crecientes reclamos de la comunidad internacional al nuevo gobierno norteamericano para un cambio de la política hacia Cuba, el levantamiento del bloqueo y la normalización de las relaciones bilaterales, el gobierno del Presidente Obama ha mantenido intacta la política de bloqueo.

El bloqueo, además de ilegal, es moralmente insostenible. No existe un sistema de sanciones unilaterales similar, que se lleve a cabo contra ningún otro país del mundo por un período tan prolongado. Por tanto, los Estados Unidos deben levantarlo sin más demora ni pretextos.

Para más información ver http://www.cubavsbloqueo.cu



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