04/12/2018

“Estoy vivo de pedo”: las historias detrás de la Doctrina Chocobar

Continúa la polémica por la Resolución 956/2018 de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, que amplía los casos en que se permite el uso de armas de fuego por integrantes de las fuerzas de seguridad federales. Pablo Lima, cantante de la banda de cumbia villera “Agua Sucia y los Mareados” publicó en su Facebook sus vivencias con las fuerzas, como vecino del barrio humilde platense El Churrasco: “veo la noticia de que la yuta tiene vía libre de pegarte un corchazo a criterio, sin tener que dar voz de alto ni después dar explicaciones. Estoy vivo de pedo. Recuerdo las veces que por cómo me visto, o por la caripela, tener que soportar el maltrato policial y ver que si fuera por ellos te meten un cohetazo solamente por el barrio al que pertenecés o por la pinta”. El testimonio se viralizó y multiplicó en muchos más relatos de jóvenes de villas y barrios carenciados. Las historias que la llamada “Doctrina Chocobar” no quiere escuchar. Por ANRed.


El rumor de la ampliación de los casos en que se permite el uso de armas de fuego por integrantes de las fuerzas de seguridad federales ya había corrido, oportunamente, en redes sociales y medios de comunicación horas antes de la realización de la marcha de la “Confluencia Fuera G20” contra la realización de la cumbre de presidentes en Argentina. Y esta semana se confirmó en el Boletín Nacional, a partir de la publicación de la Resolución 956/2018, dictada por la ministra de Seguridad Patricia Bullrich. No se hicieron esperar las polémicas, debates y repudios por la medida, inundando la agenda informativa.

El cantante Pablo Lima, cantante de la banda de cumbia villera “Agua Sucia y los Mareados” y vecino del barrio El churrasco, de Tolosa, La Plata, publicó en su cuenta de Facebook donde recordó parte de sus vivencias cotidianas con la policía: “Me visto como me gusta, suelto, deportivo, visera, como siempre, pero más allá del detalle soy un pibe de barrio, que siempre vivió en barrios humildes, rodeado de gente laburante y muy luchadores – relató el cantante – Tengo 36 años y muchos recuerdos tristes de lo que significa pertenecer a un barrio humilde para las fuerzas de seguridad, de los que los medios y las personas de otras clases sociales o prejuiciosas denominan barrios peligrosos”.

Hoy veo la noticia de que la yuta tiene vía libre de pegarte un corchazo a criterio, sin tener que dar voz de alto, sin tener que después dar explicaciones – señaló Lima – Me pongo a pensar que si esto era así desde que era chico. Entonces estoy vivo de pedo. Recuerdo las veces que por cómo me visto, o por la caripela, tener que soportar el maltrato policial y ver en los ojos del entregador a sueldo, que si fuera por ellos te meten un cohetazo solamente por el barrio al que perteneces o por la pinta“.

Detalló algunos de esos episodios que sufrió: “recuerdo que una vez uno vestido de civil paró en un 147 y con arma me puso contra la pared, solamente por estar solo, de noche, vestido como me visto siempre, y cuando vio en mi documento que era de El Churrasco quería llevarme en cana, porque no podía ser de ese barrio y andar paseando en un barrio de clase media. Iba a visitar a mi tío. Era pibito. Me puteaba, me decía que me iba a dar un tiro, porque para él yo quería robar. ¡Justo llegó mi tio y safe!”.

También rememoró otros episodios oscuros de su encuentro con las fuerzas: “recuerdo que una vez en un colegio, estaba esperando mi boletín y se acercó un policía y me dijo: ‘¿qué me miras el arma? Tenes algun problema? Te hago mierda negrito’. Recuerdo que me sigan patrulleros hasta mi casa cuando venía de noche de trabajar de la panadería. Que me llevaran en cana por tener una moto recién comprada, una zanelita 50 que me servía para ir a laburar. En la misma semana que la compré estaba haciendo los papeles, no me la devolvieron nunca, y uno me dijo: ‘si conocés a alguno acá la sacás’ (de eso se trata la justicia). Recuerdo que cada vez que recuerdo mis encuentros con la yuta, siempre tuve más sentimientos de miedo que de protección. Hoy siento más miedo que ayer, por mis amigos, por mis amigas, por mi familia, por mi”.

Foto: Guillermos Españas

Los comentarios a su relato se multiplicaron, dando fe de que la situación se vive en muchos barrios.

Como el caso de Alan, quien relató: “también me visto de vicera, campera deportiva, pantalones sueltos y zapas, que con todo mi sacrificio me las compro. Doy gracias a Dios que mis vecinos me conocen que soy un pibe laburador y salieron en mi defensa sino no se que me hubiese pasado. Porque se bajaron de los móviles y con armas de alto calibre me apuntaban en el pecho con el arma cargada y me insultaban. Me pidieron el DNI. Se los entregue y nunca hasta el dia de hoy me lo devolvieron. Esto para mi va a fomentar más el abuso de autoridad”, opinó, en relación a la nueva resolución de Bullrich.

Por su parte, Hernán contó un violento allanamiento policial en el barrio en el que vive: “la primer amenaza fue que guardará el teléfono o me “ponía los ganchos”. Después, patadas a un pibe esposado atrás, al grito de ‘¿vos te la bancas?’ Y la remató ‘el jefe’, diciéndome que no me meta por que ‘había bala para todos’ “, relató. El joven también contó su miedo por sus familiares cercanos por la nueva resolución de Bullrich: ” Vos y yo tenemos la posibilidad de ‘hablar’ para mínimamente calmar la bronca. Imaginate mi hermano de 22 años, con un retraso madurativo, y tan feo como yo… En la parada del micro y que lo arranquen a los gritos…. Es capaz de salir corriendo (en el mejor de los casos). Hoy ya le estuve hablando, pero a partir de ahora tengo que rezar el doble cada vez que salga para el colegio“, relató.

Foto: la Izquierda Diario

Juan denunció que “por sólo usar ropa deportiva somos los primeros que bajan del bondi. No pienso cambiar mi manera de vestir a pesar de mis 36 años – asegura – No soy de usar vicera, pero igual siempre sospechoso por vestirme así. ‘¿Villa Fiorito? ¿Y qué hacés por acá?’ Somos carne del puto cañón“, remarca.

Any, de Marcos Paz, relató su encuentro con un policía vecino del barrio: me pidió documentación y le dije ‘¿me estas cargando?, ¡si me conocés! Sabés que vivo a una cuadra de tu casa“. Salía del hospital, de tener internado a mi marido, y me dice el cara rota: ‘no la conozco señora’. Y le dije: ‘la verdad que yo a vos tampoco. ¿Qué te pensás, que por tener un arma y una placa de juguete sos alguien? Con eso demostrás la mierda que sos como vecino y persona’ “.

Y en esta nota sólo se tomaron algunos, sólo algunos, de los relatos de los comentarios en el posteo del cantante Pablo Lima. Sólo una muestra de las historias que se repiten en muchos barrios. Historias ocultas detrás de la llamada “Doctrina Chocobar”, que el gobierno de Mauricio Macri convirtió en ley.



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